domingo, 26 de febrero de 2017

One Punch Man y la mayor fuerza de la humanidad


 

Día a día, descubrimos algo capaz de sorprendernos. Personas, música, literatura, lugares, películas: ese algo está en todos lados. En ocasiones especiales, nos encontramos con algo que más allá de aquella sorpresa, logra brindarnos algo más, que de algún modo logrará perdurar en nuestra vida, de una manera positiva o negativa.

De más está decir que el manga y anime generalmente no son algo que siga, ya que a veces los encuentro muy exagerados. One Punch Man es probablemente uno de los animes más exagerados que he visto en mi vida, y con completa honestidad, una de mis obras favoritas. Pasando de aquella primera impresión y de mis ideas, OPM es una trabajo que brinda acción impresionante, humor a más no poder, y una fuente de sabiduría sincera y crítica.


Algunos spoilers adelante.

One Punch Man nace en el año 2009, como un webcomic de parodia de superhéroes, creado por ONE (seudónimo usado por el autor). En este, se nos relata la historia de Saitama, “alguien cuyo pasatiempo es ser héroe”, cuya fuerza física es tan descomunal que puede derrotar a sus enemigos con un solo golpe.



Tres años atrás, mientras Saitama regresaba a casa de un fallido intento por conseguir un empleo, logró salvar a un niño de un monstruo cangrejo que había encontrado minutos atrás y le había “dejado vivir”, ya que según el monstruo, tanto Saitama como él eran hermanos de ojos muertos. La frustración inicial de Saitama es aparente y a pesar de que como él lo menciona, no tenía responsabilidad de salvar al niño, decide hacerlo, incluso si un segundo después, al darse cuenta del grave problema en el que se metió, se pregunta a sí mismo "¿Qué demonios estoy haciendo?". Ese sería uno de los puntos que darían origen al héroe en el que se convertiría con el paso del tiempo.

"Vaya, han pasado tres años desde entonces. Después de ese día... entrené tanto que me volví calvo. Y conseguí este poder invencible. Yo sería el superhéroe que siempre quise ser. ¿Pero por qué? Algo no está bien. ¿Por qué me siento tan incompleto?”



Conforme su entrenamiento prosiguió, y a la par de ganar esa fuerza gracias a su "voluntad indomable", Saitama terminó cayendo en un problema mayor: una crisis existencial surgida a partir de su “poder abrumador”, el cual ayudó a convertir sus peleas en algo totalmente aburrido.

"No hay señal de que el mundo podrá librarse del mal. Esto no ha cambiado desde que me convertí en superhéroe Lo que significa que mis esfuerzos son completamente insignificantes. Eso no me pone triste ni nada. Pero hay algo que sí me preocupa. He empezado a sentir cada vez menos el día a día. Miedo, ansiedad, alegría, coraje, ya no siento nada de eso. ¿Habré perdido una parte importante de mi humanidad a cambio del poder?”



Para este punto queda más que claro que One Punch Man se hace de un perfil bastante curioso, al tener como protagonista a un héroe que realiza sus hazañas por hobbie y que irónicamente, termina siendo mucho más profundo que el clásico héroe que busca salvar al mundo debido a una historia de fondo dramática, donde mundos o familias se pierden. Es refrescante esta toma, y aunque también hay personajes como Batman y Spider-Man que son de mi agrado, debo mencionar que Saitama se gana un lugar más especial por su simpleza.

La parodia es más que clara, con referencias a enemigos que conforme aumentan su nivel de fuerza van teniendo una cabellera más larga, u hombres tan gigantes y fuertes que parecen grandes titanes. Creo que puedo hablar de lo mucho que me reí con las escenas y de lo impresionante de su animación, pero con suerte, podrás darle una oportunidad y verla por ti mismo. De lo que quiero realmente hablar, es de la sabiduría que se esconde detrás de todo esto. Incluso si él no considera que realmente pueda ser un gran maestro, Saitama tiene en sus manos un conocimiento impresionante: incluso si me refiero a ese tipo de cosas que un amigo podría decirte cuando estás de mal humor o triste, es ese conocimiento el que al final termina siendo parte de lo que puedes ser. Saitama, y más aún, ONE tiene una visión sobre la que él considera la mayor fuerza de todos y cada uno de nosotros.

“La capacidad de cambiarte a ti mismo es la mayor fuerza de la humanidad.”



“¿Qué, eso es todo? ¡¿Me metí a leer esto sólo para que me dijeras eso?!”

Mmm pues sí, creo que eso es todo. Pero estoy de acuerdo con ONE.




Saitama es un personaje que desde temprana edad se cuestiona así mismo de una manera profunda y siendo sincero, su reflexión termina siendo muy triste. Como tantos de nosotros, incluso uno mismo, ya sea en el pasado, nuestro presente o nuestro futuro, Saitama se muestra así mismo como un chico que más allá de desentenderse de la sociedad, está preocupado por cómo podrá hacer cara a las situaciones que se le presentan día tras día, como el simple hecho de asistir a la escuela y los clásicos problemas que surgen aquí.
 

“Supongo que no estoy hecho para la sociedad. No tengo la menor idea de cómo debería vivir. Todo lo hago mal... ¿Podré tener una vida decente siendo tan débil?”

Sin embargo, más allá de lamentarse día tras día por su situación, sufriendo de una manera dramática, o engañándose a sí mismo, creyendo que todo está bien, llega un punto en el que sabe que cuenta con una ligera área de oportunidad que puede aprovechar. 


 “¡Diablos! ¡No puedo ponerme a gritar y ya! ¡Tengo que superar mis límites!”

Hay cosas que sí podemos cambiar de nosotros mismos o nuestro entorno: esa es la ligera área de oportunidad. Sin embargo, se requiere de trabajo constante. No es un cambio que se obtenga de un día para otro y de una manera sencilla. Es este pensamiento el que al final le devuelve a Saitama la voluntad de vivir. Ganar más poder para cumplir un bien mayor, como es proteger a otras personas.
 

“Genos, mi fuerte deseo de volverme un superhéroe me empujó a entrenar duro y volverme así de poderoso. Tal vez, si tú vives tu vida buscando convertirte en un gran héroe algo cambiará. Ya que eres un androide, hacer ejercicio no va a servir de nada. Entonces tal vez cambiar tu actitud te hará más poderoso...
M*$rda. Ya no sé que estoy diciendo.”



La gente que rodea a Saitama de igual modo, termina mostrándose sabia y brinda un gran apoyo, el cual se muestra en un equipo mayormente cohesivo de héroes, donde varios de ellos conocen sus fortalezas y alcances hasta ese punto; las partes que más me han encantado han sido aquellas donde, viendo a un héroe en duda, otros acuden a ayudar con su conocimiento, sin esperar algo a cambio. Comparten lo que saben, esperando que pueda ser aprovechado por otros.

“Sólo cálmate. Siento que tu mente está turbia. Eres demasiado joven para imaginar tu propio fracaso. Cuando te encuentres en el último momento, sólo actúa, no pienses. El resultado no cambiará. Así que termina siendo tu mejor opción.”

“Si no va a cambiar el resultado... ¿cómo dejaría que mi última acción sea menos que todo lo que puedo hacer?”


Incluso para acciones más sencillas como el simple hecho de cómo eres visto por otras personas es breve, pero perfectamente plasmado aquí.

“- 'Genos debuta como héroe clase S a los diecinueve años.' 'Espero cosas buenas de él.' 'Su cara es genial.' 'Me gusta cómo rechaza fríamente todo tipo de atención.' Son algunos de los comentarios que ellos dejaron.
- ¿No te da pena leerlos?
- Solo son impresiones superficiales. No una evaluación mía.”


Y Saitama no pudo dejarlo más claro; incluso si en un principio, realmente buscaba ser reconocido por aquellos que ahora lo tachan de la peor manera posible:

“¡No me convertí en un héroe para ganar su maldita aprobación! ¡Me convertí en héroe porque yo lo quise!”



De verdad, tras cada episodio que veía, cada página que leía, me encontraba más y más emocionado por ver que nuevos retos enfrentarían este grupo de héroes. Y para mi, el momento más profundo y emotivo, el momento que me dejo sin palabras y con mucho que pensar, llegó de parte de un héroe que se nos presentó como una especie de “alivio cómico” (comic relief), el Rider sin licencia (también conocido como Mumen Rider).


“Sé que nadie espera que gane. Sé lo poco que ayudará... que un héroe clase C vaya a... Lo sé mejor que nadie. No pude estar en la clase B. Sé que soy débil. Sé mejor que nadie... que no es posible que te gane. Pero debo pelear contigo de todos modos. Soy el único que queda. ¡No sé trata de ganar o perder! ¡Sólo tengo que enfrentarte!”



ONE, y lo digo como todo lo que escribo aquí, desde mi punto de vista, comprendió cómo reflejar a verdaderos héroes. Es fácil luchar cuando tienes tantas herramientas, como tantos héroes en otros universos con capacidades de volar y lanzar rayos, recursos monetarios infinitos, armaduras a granel o gemas del infinito. El verdadero reto aparece cuando sabes que no estés a la altura de este, y a pesar de esto, no quieres retroceder. El verdadero reto aparece cuando algo amenaza todo aquello en lo que crees, como tu entorno, tu familia, o porque no, tus ideales.

Y creo que en cuanto a apariencias, también dio en el clavo. En palabras de ONE, “creo que la genialidad de los heroes viene de su espíritu y no de su apariencia. No creo que cómo se vea un héroe sea tan importante.”

En pocas palabras (pero no menos de 20): One Punch Man me hizo recordar lo brillantes que pueden ser las historias de héroes, con conflictos más apegados a nuestra realidad. Y más allá, me ayuda a recordar que, quizá, lo único que se necesita es un poco más de entrenamiento y preparación para ser mejores mañana.

Mejora, no por ambición, si no para poder ayudarte a ti y a otros con todo tu potencial y de la mejor forma posible. ¿Quizá esa es la razón de la fuerza de Saitama...?


“¿Es ese realmente... el límite de tu fuerza? ¿Honestamente crees que no podrás volverte más fuerte por el resto de tu vida? En vez de sentarte por ahí frustrado, es mejor seguir caminando hacia adelante.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario