domingo, 30 de abril de 2017

Guardianes de la Galaxia Vol. 2



Las películas de superhéroes de años recientes me han parecido generalmente buenas. Algunas mejores que otras, pero sin embargo, son contadas aquellas que han dejado en mi una sensación especial. Usualmente, hoy en día recurren mucho más a forjar su universo y la mayor novedad terminan siendo cameos o guiños a las siguientes producciones, junto con las peleas masivas que ocurren en cada película. 

Guardianes de la Galaxia Vol. 2 presenta una increíble historia, con personajes carismáticos y capaces de formar una buena conexión entre ellos, incluso si sus personalidades terminan por chocar muchas veces. ¿Pero que hace al volumen 2 algo tan especial para mi? Una narrativa más humana, donde lo más importante termina siendo el recordar y descubrir que aquella familia que quizá no siempre vemos, siempre ha estado con nosotros.

SPOILERS ADELANTE; RECOMIENDO TOTALMENTE QUE VEAS LA PELÍCULA ANTES DE CONTINUAR

Dirigida por James Gunn, y protagonizada por un elenco que incluye a Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Vin Diesel, Bradley Cooper, Michael Rooker, Karen Gillian, Pom Klementieff y Kurt Russell, los Guardianes de la Galaxia están de vuelta en una aventura que, en cuanto a su desarrollo, se encuentra más contenida con respecto a su antecesora (no así con las consecuencias de la trama), un cambio que le ayuda a tomar un rumbo más personal, el cual a mi parecer es perfecto para esta secuela.

Sinópsis: “Ambientada en el nuevo contexto sonoro de “Awesome Mixtape #2”, GUARDIANES DE LA GALAXIA VOL. 2, de Marvel, continúa las aventuras del equipo en su travesía por los confines del cosmos. Los Guardianes deberán luchar para mantener unida a su nueva familia mientras intentan resolver el misterio del verdadero linaje de Peter Quill. Viejos rivales se convertirán en nuevos aliados y los personajes favoritos de los cómics clásicos acudirán en ayuda de nuestros héroes a medida que el Universo Cinematográfico de Marvel continúa expandiéndose.”


Durante la primera película de este singular grupo, Peter Quill/Star-Lord hace una declaración para todo el grupo. Él ve a todos como un grupo de perdedores... en el sentido de que todos y cada uno de ellos había perdido algo. Hay algo muy curioso e interesante con estos personajes para mi, terminan por tener una forma de ver las cosas muy honesta y a la vez no muy alentadora sobre sí mismos, que termina por darles una personalidad muy carismática e interesante, incluso entre ellos. Recuerdo que después de esa breve declaración, el equipo decidío tomar la oportunidad de luchar para detener una amenaza latente en camino, incluso si esto significaba perder la vida en esa pelea.

A pesar de ser un grupo relativamente nuevo de héroes, los guardianes ganaron una gran base de seguidores, lo cual también hizo posible que esta secuela pudiese ser realizada. Y aunque preferí siempre evitar los avances lanzados, llegué a ver algunos, mayormente como previos en el cine.

Parecía que sería una aventura que continuaría con aquello que hizo de la primera parte una gran película: una increíble banda sonora (recomendada totalmente), luchas intergalácticas de magnitud épica, los personajes que ya conocimos entonces, humor y en general, buenas escenas de acción. Y tal cual, eso es lo que recibes con esta secuela. Más un par de cosas que, de haber visto en los avances, me habría hecho interesarme más desde un inicio en esta película: la interacción entre los personajes. Los avances que vi se enfocaban mayormente en las escenas de acción, pero es comprensible que este sea un punto vital para Marvel Studios.


Y comenzamos con una pelea, donde el enfoque principal son los pasos de baile de Baby Groot: bienvenido a los Guardianes de la Galaxia. Un grupo particular de superhéroes que suele variar de otros grupos vistos recientemente en la pantalla grande, más no por eso son un mal grupo, sino todo lo contrario: terminan por darle un gran respiro a las cosas y por darle una gran fuerza al desarrollo de su historia.

Star-Lord sigue preguntándose sobre su padre biológico. Gamora tendrá que lidiar con el daño que causó a su hermana, Nebula, obligada por su “padre”, con tal de poder sobrevivir un día más. Drax trata de seguir adelante a pesar del dolor de haber perdido a su familia biológica, pero con una sonrisa siempre. Rocket toma decisiones cuestionables con el equipo, incluso si sus intenciones parecen ir más allá y busca el bienestar de su nueva familia, por miedo a perderlos en algún momento. Y Baby Groot: un pequeño infante creciendo una vez más, literalmente hablando.
 
 
Los problemas que se dan dentro del equipo parecen ser más personales entre sus integrantes, y no con todo el equipo. El eje parece enfocarse en Star-Lord con Gamora y Star-Lord con Rocket. A pesar del gran guerrero que Drax es, parece llevar una vida en paz, quizá como una forma de avanzar después de la tragedia que vivió al perder a su familia. Sobre Baby Groot creo que no hay mucho que decir, más allá de que sigue creciendo y tratando de ayudar a sus amigos en la medida que le es posible. Incluso si es una “ramita” muy inocente, sigue al tanto de que sus amigos estén siempre bien, especialmente con Rocket, mostrado en un momento donde se encuentra en una situación sin escape y la única posibilidad de ayuda viene de una amenaza segura.

Esa amenaza viene dada por Nebula, buscando venganza contra su hermana, Gamora, por todo el daño que le causó cuando estuvieron bajo la vigilancia de Thanos. Ese remordimiento y rencor que tiene hacia Gamora es bastante bien retratado, buscando acabar con ella en un par de ocasiones. Esta relación es realmente muy peculiar, pero a pesar de esto, ambas hermanas buscarán el perdón y la reconciliación, incluso si los caminos que han tomado son una divergencia total.

Después de una de sus travesías, y siendo los más buscados por una raza conocida como los Soberanos, Star-Lord y compañía terminan estrellando su nave en su escape. Poco tiempo después, Ego, padre biológico de Peter, terminaría por encontrarse con ellos y los invitaría a su propio planeta. Ego es un ser “Celestial”: una especie de dios, por así decirlo, o “un dios pequeño” en sus palabras. Así, Ego buscará que Peter pueda ayudarlo (incluso si tiene que valerse de hipnosis) a cumplir con su propósito de vida: hacer que miles de planetas se vuelvan una extensión de él por medio del poder que Peter, su hijo, heredó.


Como tal, Ego no es un villano convencional, lo cual me parece que es un gran acierto, más aún cuando cuentan con un actor como Kurt Russell para brindar un giro dramático en las consecuencias de sus intenciones, y pasar de un minuto a otro de ser una figura paterna a una amenaza para los guardianes. El cambio no termina por parecer descabellado a mi parecer, incluso puedo imaginarlo manteniendo la misma personalidad en ambas situaciones, volviéndose únicamente más agresivo después de ser atacado por Quill, por lo que en vez de mostrarnos dos facetas de un mismo personaje, se presenta una extensión creíble del mismo.

Yondu me pareció increíble. Él y Rocket, a mi parecer, son los mejores personajes en esta secuela. A pesar de que en general todas las actuaciones fueron buenas, creo que las acciones que ellos dos en particular toman, terminan por transmitir con fuerza el mensaje de la película. Esto se remarca cuando vemos que ambos personajes terminan siendo más similares de lo que hubiésemos pensado en un inicio: la inseguridad y el miedo de un pasado que jamás en su vida hubiesen deseado, una dura supervivencia y el vivir con esas consecuencias, sin importar el causante de ellas. Y sin importar esto, van en una misión donde al regreso no es seguro, haciendo parecer que rescatarán a su familia por un propósito egoísta cuando realmente lo hacen por el amor y cuidado que tienen por ellos.

 
Quizá suene un poco cursi, pero creo que esta película retrata muy bien la parte de honrar a nuestra familia, y no habla en particular del sentido biológico. Las ideas de Quill por su padre biológico terminarían por ser arriesgadas, al tener una versión idealizada y mucho más noble de aquel hombre que podría ser el causante de un daño terrible en toda la galaxia. Pero por otro lado...

Por otro lado, Peter se daría cuenta de que ya había encontrado a su familia. No únicamente sus amigos, si no también un padre nada convencional, ladrón de tesoros y capaz de asustarle por mera diversión, pero con un gran cariño hacia aquél chico que decidió criar, esperando con esto salvar su vida y redimirse por todo el daño que había ocasionado a tantas personas, mucho tiempo atrás.

Voy a recordar con mucho cariño los minutos finales de esta película. Un verdadero homenaje, un gran final lleno de color y esperanza, honrando las pérdidas y descubriendo, recordando, que quizá aquella familia que a veces no podemos ver, siempre ha estado con nosotros. Es el final más perfecto y esperanzador que he visto en un largo tiempo para las películas de este género. Y no pudo ser mejor.

domingo, 23 de abril de 2017

Trainspotting 2: Viviendo en el pasado





“Elige tu futuro. Elige la vida.” Aquel irónico monólogo por Mark Renton en la película original, sobre la repentina preocupación por elegir y tomar decisiones que, más allá de hacerlo por voluntad propia, son el resultado de la presión social que percibe en su entorno y su comunidad, con tal de llevar una vida "perfecta", nada más que un estereotipo, como si la vida misma se tratase de una lista de tareas que marcar y nada más que eso.

Dirigida por Danny Boyle, y trayendo al reparto original de vuelta, compuesto por Ewan McGregor, Ewen Bremmer, Jonny Lee Miller, Robert Carlyle y Kelly Macdonald, junto con un par de nuevos rostros con Anjela Nedyalkova como uno de los principales pilares, Trainspotting 2 nos pone de vuelta en Edimbugo con Renton, Sick Boy, Spud y Begbie, donde la nostalgia se vuelve el cimiento más fuerte de esta secuela.

Para comenzar, si es que no has visto la primera parte, me gustaría sugerirte que tomes un poco de tiempo para echarle un buen vistazo. Es una película excelente para muchas personas, por lo que se volvió una cinta con una base de seguidores tan grande. Se nos presenta a un grupo de amigos adictos a la heroína, tratando de sobrellevar su vida en una desolada zona de la ciudad de Edimburgo. Así entonces, Trainspotting 2 ocurrirá 20 años después de los eventos de la primera entrega, conservando a todos los actores principales para interpretar su papel una vez más.

La sinopsis de T2: “Dirigida por el realizador inglés Danny Boyle, la secuela de La vida en el abismo (Trainspotting, 1996), convertida en una cinta referencial de la década de 1990, se centra en el regreso de Mark Renton a Edimburgo tras veinte años de ausencia, con el objetivo de rehacer su vida y reencontrarse con sus inadaptados amigos. La narrativa de esta película se enfoca hacia un tono más melancólico y reflexivo, sin perder el humor escatológico, la acidez y la irreverencia de la cinta (considerada de culto) de 1996.” 


Personalmente, considero que ambas entregas ofrecen una experiencia increíble, y terminan por complementar distintas etapas de un mismo universo. Aunque el enfoque a las drogas aquí no es tan grande, la personalidad de todos los personajes se mantiene natural, con los obvios avances y retrocesos que podríamos esperar de algunos de ellos.
 

Renton escuchará a lo largo de la cinta la frase “te ves bien”. Sin duda, parece que es uno de los personajes que pudo poner un poco de orden a su vida; sin embargo, las apariencias también pueden engañar a todos, excepto a uno mismo. Incluso si la vida de Renton no se vea tan bien como otros creen, me parece que es un personaje que de algún modo u otro busca redimirse y en el camino, ayudar a sus amigos. La forma de influir en la vida de Spud me pareció increíble: incluso cuando ambos saben los problemas que Spud sigue teniendo con las drogas, Mark busca de algún modo animarlo, no sólo con palabras, sino también con acciones (una carrera a lo largo de de una montaña impresionante); Mark realmente quiere que Spud desintoxique su mente y se de cuenta de las posibilidades de volverse adicto a otra cosa, como correr hasta sentirte enfermo, boxear, o algo más.




¿Pero a qué se volvió adicto Renton? A alejarse de todo, a escapar de la situación. Al regresar, después de 20 años de una desconexión total, terminará por darse cuenta de que aquellas personas que en algún momento fueron tan importantes para él, se han ido ya. Parece que en algún momento consigo mismo, se dio cuenta de esto y quiere resolver los problemas que tuvo con sus viejos amigos. Ellos lo ven como un traidor, y él quizá no tenga una mejor perspectiva de si mismo; sin embargo, es capaz de reconocer los errores que ha cometido, aunque esto no significa que no cometerá otros errores dentro de poco tiempo. Me parece que Mark de verdad es un personaje con mayor perspectiva de aquel joven que escapó 20 años atrás de Edimburgo; un joven que al tratar de ayudar a uno de sus amigos, quizá, terminó por perjudicarlo más, incluso si no tenía la menor idea de que esto pudiese ocurrir.



Simon “Sick Boy”, por otro lado, parece haber ido más allá y tomó la decisión de volverse un extorsionador, por medio de cintas sexuales por las que a cambio pide dinero a sus víctimas. En algún punto, terminará poniendo en grave riesgo a otras personas como Veronika, su novia, según él y su pareja de negocios, según ella. Veronika sabe que Simon no es una buena persona, por lo que prefiere mantenerse únicamente como compañera de negocios.



Después de la huída de Renton, Simon parece haber terminado muy afectado por saber que su mejor amigo lo había traicionado: a pesar de su curiosa amistad, este golpe fue muy bajo para Sick Boy y lo recuerda con mucha rabia y dolor. Esto se muestra especialmente cuando tras una reunión con Begbie, ambos charlan y discuten sobre lo que le harán a continuación. Amigos cuyo odio hacia Renton es lo único que parecen tener en común.


A pesar de esto, y tras una pelea con Renton, parece que ambos terminan por reconciliarse y deciden seguir adelante. Tal parece que el hecho de tener a Renton cerca termina por devolverle un poco de vida: al estar con él, se ve diferente a si estuviera en la rutina tan nociva en la que cayó; al menos, emocionalmente. Parece que buscan atraer problemas con todo lo que hacen, por lo que se verán envueltos en varios, aunque esto termina por fortalecer la amistad que pensaban perdida tanto tiempo atrás.
 
Por otro lado, parece que Simon sigue utilizando su dinero mayormente para continuar financiando su adicción a las drogas, la cual parece haber persistido a lo largo del tiempo. Desgraciadamente, llegado un punto y después de un fuerte impacto recibido por las palabras de Renton, él y el mismo Mark terminarán por caer de nuevo en el espiral del uso excesivo de drogas, del cual al parecer Mark se había alejado 20 años.



Francis “Franco” Begbie parece no haber cambiado en lo absoluto. Su personalidad agresiva se mantiene intacta, me atrevo a decir que conforme avanza la cinta esta va en aumento y termina por volverse una rabia enfermiza, especialmente contra Renton. En cierto modo, podría decirse que terminó en una mala situación justo al inicio de la cinta, gracias a Renton, o al menos gracias a su recuerdo de él.




Una trama bastante interesante toma lugar cuando entra en escena Franco Jr. Begbie tuvo un hijo que termina por ser totalmente distinto de él, mostrando una actitud más conciliadora y evitando entrar en conflicto por tonterías o provocaciones. Su hijo no quiere seguir sus pasos en lo absoluto, e incluso parece que él tiene una idea de hacia donde quiere ir en esta vida, por lo que al momento de ser involucrado por su padre en una serie de eventos ilegales, termina por sentirse incómodo.



“Este tonto es tu padre. Serás mejor que mi padre y yo.” Me gustó el desarrollo de la dinámica que se da entre Begbie y Franco Jr., permite mostrar una capa más de la personalidad de Begbie, y de lo que es capaz de hacer cuando de verdad habla con honestidad y el corazón en la mano para mostrar su sentimientos a su familia. Pero de nuevo, esto no indica que más adelante, Begbie no cometerá un terrible error que puede involucrar a todos, sin excepción.

Es curioso ver que un pequeño error puede terminar por arruinar muchas cosas en nuestra vida, y de hecho creo que es bastante curioso; quizá debe haber un problema mayor detrás. Y ese es el caso de Spud. Trabajo, ayuda de servicio social e incluso su familia terminan por irse en un segundo. Creo que después de los eventos de Trainspotting, quería que tuviese una mejor fortuna, pero realmente parece que no fue así, en parte al menos. El suicidio se vuelve una de las opciones a contemplar, hasta que el contacto con su viejo amigo Mark logra ayudarle a salir del bache en el que se encontraba.




“Lamento no haber sido el hombre que ambos necesitaban.” Spud parece sufrir duramente por ese pequeño gran error, y esta cinta parece retratarlo adecuadamente, yendo así por un camino de redención personal, por tratar de ser una mejor persona no sólo para él, sino también para su nueva familia. Como comentaba unas líneas atrás, Renton le sugiere en cierto punto que desintoxique su mente volviéndose adicto a algo más. Y es así que Spud decide tomar la escritura como su nueva adicción. Gracias a una colección de fotografías que mantenía guardadas, termina por imprimir sus ideas: con cada foto, hay una historia detrás. Y aunque es difícil para él mantenerse alejado de las drogas en este proceso de desintoxicación, su gran fuerza de voluntad es capaz de ayudarle en estos momentos de debilidad. 

“De donde yo vengo, el pasado es algo que se olvida. Aquí, parece que ustedes sólo viven en él.” Veronika se presenta como una mujer bastante centrada, y creo que en cuanto a historias personales, junto con Spud y en menor medida Renton, ella sigue adelante. Es el personaje que llega a cuestionar todo lo que Renton y compañía hacen, así como ese raro gusto por querer vivir siempre en el pasado. 
 

Parece no tomar las cosas muy en serio, en el sentido de que sabe darle la importancia adecuada a cada evento y no exagerar las situaciones que ocurren en su entorno; gracias a esto, parece estar relajada y en paz la mayor parte del tiempo. Es una voz que sirve para la reflexión y que no tiene miedo de decir sus pensamientos; sin duda alguna es una gradiosa adición para el elenco original.



Y para cerrar, sólo puedo terminar con un breve extracto del monólogo de Renton en esta nueva entrega:


“Elige promesas sin cumplir y desear que hubieses hecho las cosas de una manera distinta. Elige nunca aprender de tus propios errores. Elige ver la historia repetirse a sí misma. Elige la lenta reconciliación hacia lo que puedes obtener, en vez de aquello que siempre deseaste. Confórmate con menos y mantén la cara en alto ante eso. Elige la decepción y elige perder a aquellos que amas y entonces, mientras se pierden de tu vista, una parte de ti muere con ellos, hasta que puedas ver que un día en el futuro, pieza por pieza todos se irán y no quedará nada de ti para llamarle vivo o muerto. Elige tu futuro. Elige la vida.”


¿Qué eliges hoy?


Voraz




Adjetivo. 1. [animal] Que come mucho. 2. [persona] Que come con apetito ansioso. No planeaba poner esta definición formal en la entrada, pero tras leerla creo que aporta justo lo suficiente para crear una idea básica sobre Voraz (Grave, Francia), una producción franco-belga surgida en el año 2016, dirigida por Julia Ducournau y protagonizada por Garance Marillier, Ella Rumpf y Rabah Naït Oufella. 

Recibida con un fuerte reconocimiento de la crítica especializada, esta cinta ha recibido una crítica más polarizada de la audiencia. A pesar de que me gustó, necesité un tiempo para procesar lo que había visto, e incluso si presenta mensajes que resultan interesantes, captarlos en el momento que eran presentados me resultaba muy difícil. Tras reflexionar, creo que Voraz es una apuesta arriesgada que más allá del shock causado, termina por retratar un mundo totalmente indiferente y su impacto sobre Justine, una chica confundida en medio del caos.

Sinopsis: “Justine, una joven de 16 años, vive en una familia donde todo el mundo es veterinario y vegetariano. Desde su primer día en la escuela de veterinaria, Justine se desvía radicalmente de sus principios familiares y come carne. Las consecuencias no tardan en llegar y Justine empieza a desvelar su verdadera naturaleza.”


Las tradiciones se hacen presentes desde el primer momento. En cuanto leí la sinopsis, surgió la duda sobre si incluiría a la clásica familia sobreprotectora que elige todo por sus hijos, incluso si ellos no están de acuerdo. Y así fue, en parte; la madre de Justine termina por tomar decisiones sin importar lo que ella piense al respecto, mostrado desde el primer momento en la cinta. Su padre, por otro lado, termina por ser mucho más relajado en este aspecto; tal vez en primera instancia no sea tan relevante, pero acercándonos a cierto punto en la película, uno termina por darse cuenta de que él tiene problemas mucho más serios, por lo que preocuparse por cosas menores termina siendo algo insignificante.

Por otro lado, parece que los adultos en este universo terminan por ser indiferentes y vulgares hacia los jóvenes que residen en este entorno, llegando al punto de dejar pasar muchos eventos terriblemente serios por alto, o insultándolos sin terminar de entender la razón. Este punto es muy particular; incluso cuando me gustaría poner la excepción de dos personajes, en general parece que los adultos terminan por dejar a los jóvenes totalmente por su cuenta, en una etapa donde la reflexión con alguien más, en algunos casos, puede terminar por ser una gran guía para forjar nuestro camino; pero siendo honestos, dudo que cualquier tipo de charla con un adulto en este universo sería de utilidad o serviría para reflexionar, y por el contrario, terminaría por ser mucho más nociva para aquel que pueda escucharla.

Justine comienza esta nueva etapa, entonces, con muchas piedras en el camino. No sólo debe valerse por sí misma desde ahora, también comienza con una nueva etapa de exploración y desarrollo físico, sexual y mental. ¿Cómo reaccionar a los eventos que están ocurriendo? ¿Qué es lo que realmente está ocurriendo? Esto, sumado al hecho de que la orientación que recibe termina por ser nula o nociva (al terminar por confundirla más), hace que Justine quede abstraída en su propia realidad, una realidad donde vivir rodeada de placer es la regla más primordial; una forma de pensar desarrollada gracias a la masa de la que se ve rodeada; los grupos de alumnos mostrados aquí no quieren que los nuevos ingresos sean diferentes a ellos, lo cual termina por ser irónico, considerando que ellos se ven como personas totalmente distintas de los demás, enalteciéndose a más no poder. Creo que es de nueva cuenta un cliché de algunas otras cintas donde las escuelas preparatorias o universidades se hacen presentes; es interesante ver que en un entorno diferente, puede terminar por crear una historia totalmente distinta.

Con respecto a las escenas más gráficas de la película, la cinta no es sutil al momento de mostrarlas y esto termina por causar un mayor impacto en el espectador; me parece que este hecho es el factor que termina por polarizar más la opinión del espectador, ya que a veces parece que lo más importante es este impacto en vez del mensaje que la historia pretende enviar. En mi opinión, ambas van de la mano, con un mayor peso sobre las escenas más crudas. Lo maravilloso de los medios de expresión que tenemos es que nos permiten ver las cosas desde muchos ángulos distintos, lo cual siempre ayuda a generar una discusión sobre un tema u obra.


Retomando la historia, a partir de un “ritual”, Justine descubre que tiene un gusto particular por la carne, especialmente la carne cruda. No sería raro en absoluto, de no ser por su forma de degustarla. Es bastante peculiar, y muchos de los personajes lo percibirán así, envuelto de un silencio incómodo que termina por resaltar más este evento. Posterior al ritual, Justine se ve rodeada por una capa de erupciones en su cuerpo. El dolor que estas causan parece ser sobrellevado por ella, pero también parece generarle molestia y malestar; ¿quizá sea una metáfora del proceso de cambio que Justine está viviendo?

Tras un accidente, en el que termina por comer carne humana, Justine se da cuenta de un instinto de canibalismo latente en ella. Esto llega a causar terribles consecuencias, cuando vemos las acciones que son cometidas para obtener su “alimento”, las cuales, por supuesto, implican lastimar a otra persona para satisfacer sus propias necesidades.

Confundida por todo esto, ocurriendo en impactos breves y en todo instante, Justine terminará por sucumbir ante el canibalismo; la “alumna estrella” termina por ser corrompida, o quizá, sólo se amplificó algo que yacía en su ser antes. Se deja una puerta ligeramente abierta, cuestionando si realmente todo lo que ocurre en la cinta va contra la voluntad de Justine, si realmente ella es obligada a hacer muchas de las acciones que comete.


Con un desenlace fuertemente gráfico, terminamos por ver a la comunidad que habita este universo, totalmente confundida y desorientada, y con más preguntas que respuestas. Este particular universo donde se espera que Justine pueda solucionar este problema, un problema que ha sido capaz de arrebatarle tantas cosas y que parece no tener una solución a la vista; un grave problema para el que ni siquiera otras personas parecen tener una solución, donde la falta de control y la incertidumbre sobre sus vida se hace presente.

Quizá el último mensaje de la cinta sea el no perder la esperanza de que alguien pueda recorrer ese inhóspito camino que tanto añoramos: un camino con respuestas, con claridad y con un mayor control sobre nuestra vida. Un camino que, al parecer, muchas personas antes no han sido capaces de encontrar.

sábado, 8 de abril de 2017

“¿Te veías aquí hace cinco años?”



Hace un par de semanas, en un breve momento en camino a algún lugar, de la nada se me ocurrió esa pregunta. La respuesta llegó al instante: no. Muchas cosas han cambiado desde hace 5 años no sólo en mi vida, también en la de muchas personas cercanas, conocidas desde hace años o con algunos meses apenas. Y la respuesta siempre fue la misma.

En ocasiones, es común ser cuestionado sobre dónde te ves en un par de años, ya que ayuda a tener un cierto enfoque sobre lo que queremos lograr y cómo pensamos alcanzarlo. Mayormente, he escuchado esa pregunta en ambientes donde la búsqueda de un objetivo es diaria. ¿Pero preguntarse a uno mismo si estás donde lo habías pensado hace tantos años? ¿Si las cosas han resultado como las pensaste entonces? Y quizá lo más importante: ¿Cómo te sientes contigo estando aquí ahora? 

Para dejarlo claro: la respuesta de todas las personas con las que charlé fue un rotundo “no”. Sin pensar o analizar más de lo debido, sin buscar una justificación sobre la razón de esto. Recibí una respuesta breve y sincera, y no podría estar más agradecido por ello.

En algunas ocasiones, procedíamos a discutir sobre cómo es que realmente ninguno de nosotros tiene idea de cómo es que lleva su vida, ni en ese entonces, ni hoy en día. Simplemente tratamos de salir adelante tomando decisiones que nos ayuden a vivir como deseamos hacerlo, y esperando siempre lo mejor.

Y es común siempre esperar lo mejor. No esperaría que algo malo le pase a alguien, conocido o no, ni a mi persona. Pero siempre suceden cosas así, ¿no? Siempre estamos rodeados de cosas “buenas” y cosas “malas”; hoy en día, me atrevo a reformular esto para mi, y decir que simplemente vivimos nuestras vidas, sin necesariamente considerar todo como parte de un bien o un mal, sino dentro de un espectro de grises, donde incluso el día más oscuro termina por dejarnos una valiosa lección.

Quizá no te han preguntado recientemente esto, pero de ser así, quiero invitarte a tomar un par de minutos de tu día para reflexionar al respecto. Nunca está de más echar un vistazo atrás para ver si es que vamos recorriendo el camino que cada uno considera adecuado para sí mismo, o si quizá podríamos usar un poco de ayuda de nuestra familia o alguna persona más que pueda echarnos una mano; especialmente un poco de reflexión y claridad de nosotros mismos.

Me costó un poco de trabajo darme cuenta de lo que quería escribir, hasta hace unos minutos (siendo las 11:17 PM del sábado 8 de abril del año en curso) que escuché un buen tema que me ayudó a aclarar mi mente. La razón de esta pregunta, más que congratularse o lamentarse, por lo que está o no está, es la de quizá generar una reflexión como la que tuve aquel día: “¿Estoy caminando en la ruta que quiero? ¿De verdad estoy viviendo con valores que signifiquen algo para mi, que me ayuden a llevar no una vida respetable para otros, sino honorable para mi, y más aún, esos valores los he tomado por decisión propia? ¿Cómo he tratado a mi familia, a mi comunidad, en las ocasiones que se me ha presentado la oportunidad? ¿Me siento en paz con mi vida hasta ahora?”

Sé que, en mi caso, las cosas no han salido como he deseado desde siempre, quizá. Pero eso no significa que haya pasado siempre por cosas desagradables, ni que aquellas situaciones que son así no me han dejado algo; incluso si mi criterio era mucho más reducido hace años, (del mismo modo que espero pensar en un par de años más sobre mi criterio actual), he tratado de andar por la ruta que he querido para mi, quizá hoy en día mucho más que antes, donde sentía una especie de disociación en mi forma de ser, especialmente en el sentido de la importancia que daba a otras opiniones sobre mi persona, la culpa cargada por errores cometidos y mi forma de verme, la cual terminaba siendo moldeada por factores externos y por lo tanto, no terminaba por ser algo natural.

Es curioso, pero creo que varias de las cosas que pasé, para muchas personas apenas serían notorias, y comento esto porque en las ocasiones que charlaba al respecto, de algún modo u otro terminaban por comentarme esto. En alguna grandiosa conversación con una buena amiga hace ya unos años, recuerdo haber comentado que de algún modo terminaba por “potenciar” ciertos momentos que atravesaba, y esto va más de la mano con los momentos menos agradables, sin importar lo pequeños que fueran; como resultado, reflexionaba mucho más al respecto de los errores o fallas que me ocurrían o cometía. Me preguntó si estaría en donde estaba en ese entonces si quitara ese elemento de mi vida, y le contesté que no lo sabía... para después de un breve instante, terminar por decir que “creo que no. No creo que sería como soy ahora de no ser por todo eso”.

No me imagino hoy en día pedir una vida fácil o sencilla, como hace muchos años pensaba; en una vida sin mayores preocupaciones y mayormente llena de paz y tranquilidad. Como alguna vez lo dijo Bruce Lee, “No pidas por una vida fácil, pide por la fuerza para afrontar una vida difícil”. Hoy en día, creo que la felicidad, la tristeza, la molestia, la pena y demás emociones, conviven como parte de un mismo entorno. Remover una de ellas podría traer efectos totalmente contrarios a los que esperaría, ¿quizá terminando por vivir de una manera falsa o artificial?

Sé que vienen en camino días de altibajos, y como lo he leído, escuchado y vivido en toda mi vida, vivimos yendo de colinas a valles, en un ciclo perpetuo quizá. No creo que me gustaría vivir una vida donde solo pueda recorrer una ruta u otra. Este ciclo tiene una gran belleza que no puede ser apreciada sin conocerlo por completo, porque he aprendido de los momentos menos agradables de mi vida para forjar un poco de mi persona, en un intento por vivir apegado a lo que creo: siendo sincero conmigo, sin tratar de ser alguien que no soy sólo para agradarle a otras personas. Vivo dando lo mejor para ser sincero conmigo y en ocasiones, termino por conectar con otras personas; y es así como estas conversaciones nacen.

“The Man Who Sold The World”, escrita por David Bowie e interpretada por Midge Ure, terminó por ayudarme a forjar parte de mi. ¿Por qué es una de mis canciones predilectas al día de hoy? Espero las palabras del gran David Bowie puedan ayudarme a responder no solo esto, sino darte otra perspectiva de mi pensamiento actual:

“Creo que escribí esta canción porque había una parte de mi que estaba buscando. Quizá ahora que me siento más cómodo con la manera en que vivo mi vida y mi estado mental, y mi estado espiritual, como sea, quizá siento que hay una especie de unión ahora. Esa canción para mi siempre ejemplificó el cómo te sientes cuando eres joven, cuando sabes que hay una parte de ti que no ha terminado de encajar aún. Tienes esta gran búsqueda, esta gran necesidad de descubrir quién eres realmente.”

Hoy en día no estoy seguro de quién soy realmente. Pero me alegra tener la oportunidad de irlo descubriendo día a día, un paso a la vez. Espero que este breve texto pueda invitarte a ese breve espacio de cuestionamiento interno, y más allá de los sentimientos y la reflexión que puedan surgir en ti, quizá las palabras de Saitama (que primeramente escribí en el tema que de One Punch Man) puedan ayudarte a recordar que no estamos solos, que aún tenemos tiempo y más aún, nuestra mayor capacidad: 

“La capacidad de cambiarte a ti mismo es la mayor fuerza de la humanidad.”

domingo, 2 de abril de 2017

Ghost in the Shell (2017)



Con una opinión bastante dividida, este fin de semana fue estrenada la película “Ghost in the Shell”, película de ciencia ficción y acción basada en el manga japonés del mismo nombre, creado por Masamune Shirow. Dado que no he leído ni visto el manga original o la posterior adaptación en anime, mi opinión está enfocada en la reciente cinta únicamente.

Visualmente espectacular, la trama presenta un entorno donde la división entre humanos y máquinas es prácticamente inexistente, y junto con una variedad de elementos filosóficos y existenciales, se nos presenta una interesante cuestión: ¿qué es lo que nos hace ser humanos?


Dirigida por Rupert Sanders y protagonizada por Scarlett Johansson, Takeshi Kitano, Michael Pitt, Pilou Asbæk, Ng Chin Han y Juliette Binoche, la historia nos presenta a Mira Killian, única sobreviviente de un ataque terrorista en el cuál perdió a su familia, siendo parte de un experimento por la compañía Hanka Robotics, para salvar su mente con ayuda de un cuerpo mecánico o caparazón, debido al daño que sufrió físicamente en dicho ataque. Siendo considerada como una persona, una máquina e incluso, un arma, Mira (también conocida como Mayor, su rango dentro de la organización Hanka) tendrá la misión de detener a un peligroso criminal, capaz de hackear robots y humanos por igual, mientras lidia con su mente y una vida que no puede recordar. Con el avance de su misión, Mayor descubrirá la razón de estos ataques, así como también su verdadero origen y su lugar en este mundo.

En primera instancia, la parte visual de la película es un trabajo muy bien realizado, con un ambiente que me recordó por momentos a la clásica Blade Runner (1982) y a la primer versión cinematográfica de Judge Dredd (1995). Sin embargo, este mundo tiene elementos propios y se siente una mayor vida y compatibilidad entre ellos; el día y la noche se hacen presentes en partes iguales para el desarrollo de la historia, mostrándonos así un mundo tecnológicamente impresionante, con una diversidad de lugares que no se siente tan alejado de una posible realidad en un punto dentro del futuro.


Los personajes que se presentan constantemente tienen una identidad definida dentro de este universo, al menos en su mayoría; ciertos personajes tienen un rol que les brinda cierto misterio o por el contrario, termina por guiarlos a un espectro más unidimensional, sin caer totalmente en este. Mención especial para el hacker Kuze: crearon un personaje capaz de conectar con el protagonista y con el espectador, ya que sus motivaciones son más profundas de lo que parecen en un inicio; este personaje va más allá de ser simplemente un criminal.

Los temas tratados por la película son diversos. En cierto punto, escucharemos a una serie de personajes y su punto de vista con respecto a los implantes cibernéticos que se usan en esta época. Mientras que algunos agradecen dichos implantes (ya sea por diversión o por ayudarles a recuperar una habilidad como la vista), otros personajes no los desean y están felices de ser “totalmente humanos”. Mayor es un personaje que hasta este punto ha tenido bastantes conflictos en este aspecto, por lo que escuchar estas conversaciones no termina por ayudarle, sino todo lo contrario, causa aún más dudas y conflictos dentro de sí misma.


La manipulación es un tema presentado también: la realidad que Mayor y otros personajes conocen comienza a nublarse conforme el avance de la historia, por lo que esto da lugar a ciertos giros en la trama bastante inesperados. Personalmente, llegó un punto donde me resultaba difícil ver la alineación de algunos personajes dentro de la historia, pero creo que esto fue ejecutado de la manera correcta, haciendo creíbles sus decisiones y evitando que los personajes simplemente cambiaran de ideas en uno y otro momento.


Por otro lado, el cuestionamiento sobre un “bien mayor” surge también. El nacimiento de algunos de los personajes entra en conflicto con esto, debido a que este ocurre a partir de una visión del sacrificio bastante moldeada y manipulada, con la ganancia personal como el eje de partida; así, este bien mayor termina por surgir gracias a la corrupción: el sacrificio ha sido llevado a cabo ya, y no hay vuelta atrás.

“Una vez que aceptamos nuestras peculiaridades como virtudes, es entonces que encontramos paz”. El desarrollo del tema de la aceptación y entender qué nos hace humanos es el arco más importante para mi en esta cinta. Haciendo a un lado el hecho de la acción y la ciencia ficción, creo que la mayor duda que se nos plantea es, ¿qué es lo que nos define como humanos? ¿El simple hecho de tener la capacidad de razonar? ¿Acaso serán los recuerdos que tenemos en nuestra mente, de eventos que hemos vivido a lo largo de nuestra vida, y que lamentablemente, podríamos perder el día de mañana? ¿Las acciones que llevamos a cabo día a día? ¿Una mente, un espíritu?


Creo que es una pregunta que se torna más importante cuando uno puede asumir la situación de Mira, de la Mayor. Habiendo perdido su cuerpo, y la mayoría de sus recuerdos, ¿qué es lo que la define como una humana? Habiendo perdido todo en un momento, ¿por qué se consideraría así? Creo que no es un factor u otro, sino una combinación de estos y muchos más. Uno de ellos, quizá, sea la capacidad de poder decidir y responder a las consecuencias que esa decisión traiga consigo. La Mayor decidi descubrir quien es realmente, y a lo largo de ese trayecto, tendrá que enfrentar una serie de consecuencias que no siempre serán las mejores para ella o para las personas que la rodean. Y creo que este es uno de los puntos por los que el personaje me parece bastante fuerte e interesante: la habilidad y capacidad que tiene para hacer frente a las consecuencias de sus decisiones, y el hecho de aceptar su pasado para poder vivir en paz consigo misma.

Al saber cómo es que llegó al punto donde está actualmente, Mira no siente miedo por esto; los factores simplemente terminaron por combinarse y así, la Mayor termina por aceptar quién es, la virtud que en ello reside, y la importancia que ella tiene en su mundo: una humana capaz de elegir cual será su siguiente paso.

Si no conocías esta obra, Ghost in the Shell presenta una propuesta atractiva que puede ayudar a plantearte un par de preguntas más que interesantes si le brindas la oportunidad. Quizá incluso, como creo que hará con muchas personas más, te animará a darle un vistazo a esas otras obras que forman parte de este universo. Este es un trabajo que, aunque no es perfecto, merece ser visto para formar tu propia opinión sobre el mismo, y quizá también, como una pequeña reflexión sobre la capacidad que tenemos de elegir cómo vivir nuestra propia vida.