domingo, 26 de marzo de 2017

La escalera de Jacob: ¿alucinaciones del pasado?


"No toda película tiene que ser divertida" - Roger Ebert, crítico de cine (1942-2013)

El miedo, mostrado incluso en su faceta de terror más puro, puede causar sensaciones en el expectador que van más allá de lo que inicialmente podemos creer: como tal, puede ser incluso una fuente de inspiración para trabajos excelsos y con capacidad de cautivarte y mantenerte despierto, pensando y tratando de comprender lo que observaste. El terror psicológico, que como tal, tiene un mayor peso en el aspecto mental, emocional y psicológico de sus personajes, busca dejar esa sensación en su público.

La escalera de Jacob ha sido fuente de inspiración de grandes obras: gracias a esta película es que mi franquicia favorita de videojuegos cobró vida: Silent Hill (difícil elección, pero así es). Este trabajo es capaz de superar la barrera del miedo y del tiempo, presentando una obra dotada de energía y si se lo permites, una historia que permanecerá contigo por siempre.



Hace bastantes años ya, me recomendaron un juego por el cual, en ese entonces, no tenía interés alguno: Silent Hill. Con muchas dudas, y después de bastantes semanas, le di una oportunidad a este título, la cual terminó en una primera sesión de juego que no fue muy memorable. Darle un tiempo y comprender todo lo que había detrás de él me tomaría mucho tiempo. Y para entonces, comprendería que en esta saga, no hay elemento alguno introducido por azar: todo dentro de su mundo tiene una razón de ser, y puede guardar un mayor significado del que se aprecia en un primer vistazo. Silent Hill es una gran franquicia enfocada al terror psicológico, capaz de contar historias profundas y donde ni siquiera sus conclusiones son claras.

Como miles de obras allá afuera, Silent Hill fue concebido gracias a la inspiración nacida a partir de muchas obras más. La escalera de Jacob (Alucinaciones del pasado) fue una de ellas. Dirigida por Adryan Lyne, escrita y producida por Bruce Joel Rubin y protagonizada por Tim Robbins, Elizabeth Peña y Danny Aiello (curiosidad: Macaulay Culkin participó en esta cinta previo a su gran éxito, Home Alone), La escalera de Jacob sería lanzada el 2 de noviembre del año 1990.



Considerada por un servidor como una de las mejores películas de terror psicológico y terror en general hechas al día de hoy, esta cinta relata la historia de Jacob Singer, un veterano de guerra aterrado por sus recuerdos de esa experiencia y por la pérdida de una persona muy importante en su vida. Cuando Jacob, repentinamente, comienza a sufrir visiones de demonios a su alrededor, comenzará a cuestionarse sobre lo que es real en este mundo. ¿Qué está sucediendo con él? ¿Realmente hay demonios acechándolo? Y así, Jacob tendrá que recorrer un terrible descenso personal al infierno.

Esta cinta hace un uso tremendo de la percepción para la narrativa presentada, así que te hará cuestionarte en varios momentos sobre qué es lo que estás observando. Del mismo modo, su historia se va desarrollando de un modo natural, con actuaciones profundas y bien realizadas, retratando una serie de personajes con personalidades únicas. Su enfoque, entonces, son este relato y el desarrollo de sus personajes, más allá de buscar simples sustos.

Una nota: el trailer incluye una serie de escenas que terminaron por no ser incluídas en el corte final; creo que esto podría quedarte más claro al terminar de ver la película, además de que la versión inicial recibió una respuesta abrumadora de parte de la audiencia, por lo que 20 minutos de las escenas perturbadoras que aparecen mayormente en el tercer acto fueron removidas (audio comentario por Adrian Lyne).



Sin embargo: creo que a pesar de todo lo que pueda comentarte, observar este tipo de películas en primera instancia causará una serie de emociones no deseables, como fue el caso de Roger Ebert, quién en su reseña comentó que terminó "tambaleado con agitación y confusión, con sentimientos de tristeza y desesperación". Siendo sinceros, creo que también fue mi caso, aunque al final, otras emociones también emergieron; posteriormente regresará a este punto. Esta película parece ir en una espiral donde los momentos de relajación y tranquilidad son escasos, y donde simplemente podemos acompañar a Jacob esperando que su trayecto pueda llegar a un buen puerto, incluso si en ocasiones todo apunta a lo contrario.

Haciendo algunas referencias bíblicas, mediante nombres y escenas clave, la película contiene una gran cantidad de simbolismos; comenzando por el mismo título, la escalera de Jacob sería una estructura usada por los ángeles para su ascenso y descenso del cielo. No es coincidencia que Jacob tenga este nombre,ni que los otros personajes cuentan con nombres haciendo referencias a esta lectura. Nada aquí es una coincidencia. Son detalles más que interesantes, los cuales a veces se pierden en su localización a otros países, esto para poder crear títulos que sean más llamativos para el público en general; sin embargo, creo que para esta cinta, tanto el título original como su localización cumplen correctamente su función.



Hay una gran variedad de escenas memorables: quizá, la escena que mejor pueda evocar esta película, para un servidor, ocurre en un hospital. Esta parte es muy fuerte, ya que vamos recorriendo con Jacob una serie de pasillos en donde el terror va aumentando paso a paso; podría considerarse como un verdadero "espiral al infierno". No podría describir concretamente con mis palabras la escena. El detalle es que puede crear una serie de emociones y terror puro, acompañado de su única banda sonora y efectos visuales excelentes; de persona a persona, esta escena puede tener un mayor o menor impacto, pero muy probablemente, no podrás olvidarla.

Son trabajos así donde realmente puede apreciarse la creatividad e imaginación impresas en la cinta: el reto de presentar y retratar una idea como esta en 1990, donde las limitaciones técnicas eran grandes, pusieron a prueba al equipo: ¿cómo representas las peores pesadillas de una persona, física y mentalmente? Creando un mundo donde la gente pueda sentirse identificada, usando elementos con los que puedas sentir un lazo común. Jacob es una persona común y corriente, que un día al despertar, comienza a ver una serie de espectros en su día a día. Y es ahí donde radica un gran acierto con la escalera de Jacob: que esta situación puede sufrirla cualquiera persona. Las alucinaciones pueden ocurrirle a cualquiera de nosotros, el detalle es saber que es una alucinación lo que está frente a nosotros.



Enfocándome un poco en los diseños del entorno general, criaturas y demás elementos estéticos, creo que cumplen con creces su propósito: se presenta una ambientación más que impresionante. Los escenarios se presentan de un modo muy oscuro, por lo que las luces usadas terminan por generar una sensación de curiosidad y apreciación por estos; el metro de Nueva York, hospitales (generales y psiquiátricos), bares, terrazas, hoteles e incluso las calles: el ambiente se mantiene constante y termina por generar una sensación dual de apreciación e incomodidad.


Las criaturas... vaya. Las imágenes que encuentres solo te darán una pequeña prueba de los diseños usados, los cuales me parecen muy ingeniosos y bastante bien trabajados. Sin embargo, lo que más podría terminar por definirlas es su movimiento y expresión. Son criaturas erráticas. Todo lo que observas fue filmado por una cámara: no hay efectos de post-producción aquí. Las técnicas de "horror corporal" usadas, imágenes a partir de la Talidomida, así como también la inspiración de muchas personas más, como el artista H. R. Giger, los fotógrafos Diane Arbus y Joel-Peter Witkin, el film corto "Street of Crocodiles" y el pintor Francis Bacon. Cuidado al momento de buscar alguno de estos nombres; hasta el día de hoy es que decidí hacerlo y hay algo de material que es un poco más pesado de lo que esperaba, pero creo que deja claras las ideas con las que la escalera de Jacob nació. 


Puede parecer increíble que tales imágenes sean capaces de inspirar algo en las personas que vaya más allá de miedo, pero creo que esa es una de las cualidades del buen trabajo. Sin importar tu obra, si el trabajo que llevas a cabo está hecho con pasión y un interés genuino, podrías inspirar una gran idea el día de mañana; podrías seguir inspirándote a ti mismo para superarte el día de mañana con un mejor trabajo. Esta entrada es más que especial, porque para mi La escalera de Jacob no es sólo una grandiosa película: ha inspirado parte del trabajo que he querido, y he podido hacer desde muchos años atrás, cuando comprendí que el terror y el suspenso son capaces de brindarte una serie de emociones: pueden dejarte impresionado por la imaginación impresa, por sus giros dramáticos, personajes bien creados, y una total apertura a la interpretación; en pocas palabras, estos ámbitos también se enfrentan al reto de superar una barrera de miedo para poder conectar contigo, pero si lo hacen, son capaces de ayudarte a comprenderlas y porque no, invitarte a ti y a otras personas a crear las obras más extraordinarias que podrías llegar a imaginar.

Tengo que agradecer a las personas que me han apoyado en estas ideas: aunque en mayor o menor medida han salido a la luz, el simple hecho de poder trabajar en ellas y que sepan lo que para mi representan, el poder compartir con otros la razón por la que este género me parece tan increíble, me da una felicidad inmensa. Estoy seguro de que en un futuro quiero seguir explorando este género de un modo u otro. Siempre hay lugar para crear grandes cosas, con compromiso y con amor por ellas. Y esta entrada es una muestra de esto.

Regresando a las emociones que surgen cuando veo esta cinta, siempre terminan por ser agridulces: recuerdo cómo es que se narra esta historia, las escenas que más impacto me causaron, con una mención especial a las increíbles palabras mencionadas por el personaje Louis Denardo, "Louie", el rango de emociones que las criaturas y el ambiente generan... recuerdo que esta es una historia que tiene un final que me ha parecido perfecto, aunque no por eso, feliz. Y recuerdo todo lo que ha inspirado, las fuentes de las que se inspiró y las increíbles obras que en un futuro podrían llegar.

 
Espero que puedas darle una oportunidad a esta gran película. Desafortunadamente, no la he visto en sitios como Netflix al día de hoy, por lo que puede ser un poco más difícil encontrarla; pude conseguirla hace un par de años en Blu-Ray, totalmente en inglés, aunque espero esa situación haya cambiado ya y hoy en día sea mucho más fácil adquirirla.

Y para cerrar, un breve extracto directo de la película:

"Eckhart también vio el infierno. Él dijo: la única cosa que arde en el infierno es la parte de ti que no quieres soltar de tu vida, tus recuerdos, tus apegos. Los queman todos. Pero no te están castigando, dijo. Están liberando tu alma.

...

Es sólo cuestión de cómo lo veas, es todo. Así que no te preocupes, ¿vale?"




¡Muchas gracias por obsequiarme tu tiempo para leer esta entrada! Algunas personas han compartido conmigo nuevas recomendaciones y espero, poco a poco, darles un vistazo y compartir mi opinión por este medio. ¡Mil gracias!

Enlaces de interés

Reseña de la película por Roger Ebert - http://www.rogerebert.com/reviews/jacobs-ladder-1990

domingo, 19 de marzo de 2017

Macario: un camino más allá de lo evidente




Hace un par de semanas recibí como un gran obsequio el libro “Macario”, escrito por B. Traven; previas referencias que me habían comentado, el libro narraba la historia de un hombre humilde y con una gran ilusión: comer un pavo entero, él solo. Más allá de esto, sólo me comentaron que era un gran libro y podría gustarme mucho.



Y así fue. Macario presenta una breve historia que puede ser leída en apenas un par de horas, y que hace énfasis en temas como lo son la vida y la muerte, la ilusión del aparente control a las que pueden someterse, y que más allá de la idea de repulsión que a veces existe sobre ellas, realmente terminan por formar parte de una misma experiencia en una armonía particular: el sueño, el castigo o quizá ambos, que un hombre llevará consigo por una breve eternidad. ¿No es así?



La única referencia de Macario que tenía era una enigmática imagen que en alguna ocasión, visitando la Cineteca Nacional, estaba en exposición en la entrada del recinto, de una escena salida de la adaptación realizada en 1960. Me pareció muy interesante esa fotografía, y aunque al parecer, película y libro son distintas (hasta ahora, únicamente he leído esta historia), este último es, en opinión de un servidor, un relato breve y particular que puede evocar muchas emociones o ideas en el lector.

El personaje de Macario, a lo largo de la historia, es presentado como un hombre humilde y con un único deseo: el comer un pavo entero él solo. Esa humildad y su forma particular de pensar, se verán reflejadas con la visita de 3 personajes, formados a partir de la influencia religiosa, y que sirven de apoyo a la historia por medio del arquetipo o modelo ideal que cada uno representa. El ambiente donde estas visitas transcurrirán será en lo más profundo de un bosque, un lugar tan natural y que dará libertad a tu pensamiento de imaginar un ambiente tan adecuado como puedas considerarlo.





La vida de Macario cambiará a partir de un obsequio que recibirá en el transcurso de un día muy especial para él. En este momento, y como el libro lo describe en su sinopsis, “recibirá poderes sobre la vida y la muerte”. Creo que es la forma más concreta de exponer esto sin entrar a más detalles, y también quiero decir que esto quizá no es algo literal después del todo. La historia puede ser interpretada de muchas maneras, lo cual es un factor que le da mucha riqueza al libro.



Sin embargo, la aparición de estas “habilidades” terminarán por poner en un dilema a Macario: un hombre que vive para poder ganarse el pan de cada día y así alimentar a su familia, que vive en una condición de lucha constante, repentinamente se encuentra con un problema más en su camino. En su perspectiva, las personas como él terminan por sentirse felices a su manera, procurando obtener y ver las cosas buenas a partir de una tragedia en la que no habría lugar para la esperanza. ¿Terminarían siendo sus palabras un augurio sobre esta repentina situación y las consecuencias que traería en un futuro?


Un tema muy interesante es el comportamiento de la sociedad dentro del desarrollo de la historia. Como un personaje expone, Macario podría terminar por verse acosado por aquellos que puedan necesitar de él en un futuro, por lo que una vez que decida recorrer un camino donde hace uso de sus habilidades, ya no habrá vuelta atrás. Será una decisión que cambiará, para bien o para mal, toda su vida, a corto y largo plazo. Las consecuencias que podría llegar a encarar debido a esto serán inesperadas: ¿Placenteras, quizá? ¿O con repercusiones mortales? “Nada ha cambiado y nunca cambiará con respecto a su actitud”. No habrá puntos intermedios. La balanza sólo puede inclinarse a un lado u otro.



“¿Y por qué no simplemente deja de lado sus poderes?” Una excelente pregunta si es que deseamos tomar esa perspectiva. Simplemente podría decidir no hacer uso de su don y continuar con su vida como hasta ahora. ¿Qué haría uno si tuviese un don, capaz de cambiar la vida de otras personas en un abrir y cerrar de ojos? Es una responsabilidad bastante grande. Uno podría hacer uso de esta habilidad para un bien mayor, por simple gusto, como una forma de manipulación o quizá por lucro si eso es lo que se desea. Las respuestas terminarían por cambiar de persona a persona, y sin llegar a un acuerdo. ¿Sería correcto hacer uso de ella? ¿Sería incorrecto? Creo que son buenas preguntas planteadas a partir de esta lectura. Diría que responder esto no será tan sencillo para algunos de nosotros, y en algunos casos, sin dudar, responderíamos al momento.




Macario tomará entonces una decisión con respecto a esto. Correcto o incorrecto, dependerá de cada quién pensarlo. Pero él seguirá tratando de ser un hombre de bien sin importar su decisión. Un buen elemento es que el personaje sigue centrado sin importar la decisión que haya tomado, y siendo sinceros, creo que en diversos escenarios alternos, tomando uno de millones de caminos, la idea de verlo esforzarse por salir adelante, perdura siempre.



El libro cuenta con muchas sorpresas que seguro podrán sorprenderte como lector, y el transcurso del tiempo será a veces acelerado y podremos situarnos en un futuro muy lejano en ciertos momentos. Pero como todo, la percepción es relativa. Y ese es otro de los grandes puntos de esta historia. La percepción de una persona como Macario nos contará una gran historia, aunque preguntarle a alguien más... podría terminar por no ser lo que esperamos. Alguien que conozca a aquél buen hombre y sepa su situación, probablemente nos mirará en un intento por respondernos “¿quién es Macario y qué es de él?”; esa persona puede ser encontrada en cada lector de esta grandiosa historia, y probablemente, será difícil que pueda darte una respuesta. Difícil, más no imposible.



Porque al final, uno cuestiona realmente si aquella habilidad, aquél regalo que Macario recibió, pudo ser algo más profundo y diferente de aquello que nos muestran. Personalmente, creo que Macario recibió un regalo que está más allá de lo que en primera instancia leemos e imaginamos como lectores; hay algo más allá, lleno de misterio y que ciertamente, cada uno definirá en un modo particular.



Espero que este pequeño análisis de mi experiencia al leer este libro pueda animarte a darle una oportunidad y descubrir por tu propia cuenta lo que sucedió con este humilde y singular personaje; quizá no tengas al final respuestas sólidas, sino diversas preguntas que en un futuro podrías responder con lo poco o mucho que sabes, sobre esta historia donde la percepción es un pilar invaluable.

 

Fotografías obtenidas gracias a https://pixabay.com/

miércoles, 15 de marzo de 2017

Respuesta a una pregunta honesta, por Matt Fraction



De la mano de Matt Fraction, escritor de una de las recientes versiones de Hawkeye, dejo a continuación una traducción de un mensaje nacido a partir de una pregunta que recibió de un fan. Me pareció más que interesante que él pueda hablar desde su experiencia de este tema, y que con suerte, pueda alcanzar a alguna persona allá afuera con la misma pregunta, para ayudarle a encontrar una respuesta.

P. Disculpa que te pregunte esto pero tengo una pregunta honesta sobre depresión y suicidio. ¿No es completamente posible que eso sea una alternativa para alguien? ¿No puede haber alguien allá afuera quien genuinamente está cansado y no quiere continuar? Sé que hay belleza y cosas maravillosas en este mundo. Hay cosas que esperar. Habrá más dolor pero también más risa. ¿Pero que tal si no estoy interesado?

R. Bueno... primero que nada, diría, busca ayuda profesional inmediatamente. Porque estoy totalmente descalificado para contestar tu pregunta con algo más que experiencia. Y antes que nada, mi experiencia dice que, si estás en un lugar tan profundo y oscuro donde dices cosas como esta a completos extraños en internet, necesitas estar en contacto con alguien que pueda ayudarte a sanar.

Segundo, diría... que estás equivocado. Diría que las cosas que ninguno de nosotros sabe, especialmente sobre el mañana, podrían cobijar cada grano de arena en la playa del mundo con mierda. Y simplemente asumir que estás cansado del mañana porque estás cansado del presente es un error. Una equivocación factual, un error, un desacierto crítico.

Diría, lee el artículo de Tad Friend, JUMPERS, en el que busca, encuentra y habla con personas que saltaron del puente Golden Gate -- y vivieron. Y todos dicen la misma variante de esto: "Al momento, me di cuenta que todo lo que pensé que era irremediable en mi vida tenía una solución -- excepto por haber saltado en ese momento".

Y sé que este artículo me ha dejado en mi asiento en más de un par de noches oscuras.

Y diría -- diría que me sentía de ese modo también, y estaba equivocado.

Y entonces te diría algo que no creo que siquiera mi esposa conozca. Esto ocurrió años antes de conocernos - mierda, más de una década - y no fue la primera vez que estuve cerca del suicidio; eso fue en una noche de acción de gracias. Habría comido bien y entonces mientras la casa se apagaba, fui al sanitario, preparé la bañera tan caliente como podía soportarlo, y subí a la tina con una navaja para afeitar.

Mientras comenzaba a cortar, mientras la orilla tocaba mi piel y una sacudida de dolor se disparaba en mi cabeza, me detuve y pensé – sabes, es tu última oportunidad. ¿ESTÁS SEGURO?

Estaba cansado. Sonaba como tú, que sabía que habría altibajos pero estaba tan malditamente CANSADO que no podía soportar el pensamiento de tener que llegar ahí. Sentía este... este aplastamiento sin fin de los días que eran grises y tibios pero que por alguna razón se suponía que debía saludar a cada uno con una sonrisa. La presión constante de tener que mantener mi mierda todo el tiempo era agotador.

Me pregunté, entonces – bueno, hay alguna cosa sobre la que tengas curiosidad. Cualquier cosa que quiera ver terminar. Y pensé en un comic que estaba leyendo y no había descubierto el final del argumento en curso. Y me di cuenta de que sentía curiosidad. Y ese fue el gancho en el que colgaría mi sombrero. Que al querer ver cómo acabaría algo, no estaba realmente listo. Ese pequeño brote de una cosa empujando a través de toda esa tierra negra me mantuvo por aquí por un rato más.

Me di cuenta de que había pasado mucho tiempo desde la última vez que había reído. Estaba entumecido y apagado y solo... extrañaba reír. Tal vez si reía un poco podría avanzar de nuevo. Así que esperaría a que mi comic concluyera, trataría de reírme un poco, y luego reevaluaría las cosas.

Así que estoy en la bañera y tengo esta navaja verdaderamente afilada, ¿cierto? Y volteo hacia abajo y veo mis cosas flotando en el agua y pienso “bien, vamos a divertirnos” y puse manos a la obra.

Rasuré exactamente la mitad de mi vello púbico verticalmente. El resultado final era un afro de vello que se veía como un Chia Pet que servía a medias. Comencé a reír mientras lo hacía. Y cada vez que orinaba, ver hacia abajo me hacía reír.

Porque JESÚS qué pesadilla.

Poco después seguí fuertemente a Chuck Jones y Tex Avery. Mucho menos irritante y mucho más divertido.

Jesús. Aún seguía en la secundaria en ese tiempo. Imagina si quieres la imagen del raro regordete que siempre estaba riéndose de su pene en el baño. Ese era yo.

Y entonces creo que te hablaría sobre Dave, quien hizo lo mismo que yo unos años después, solo que él no tenía la hilarante estrategia del pene de Chia en mente y puso la navaja adentro y profundo. Y comenzó a sangrar. “Brown Eyed Girl” sonaba en la radio y se dio cuenta de que jamás volvería a escucharla de nuevo, así que en una maldita (sangrienta) comedia de errores – juro por Dios que esto es verdad – salió de la bañera, trató de vestirse lo mejor que pudo, bajó las escaleras pidiendo ayuda, sólo para descubrir que su familia había salido, fue a su auto, y manejó a la casa de Doug sólo para descubrir que Doug no estaba en casa y así, entonces, finalmente, se desvaneció por la pérdida de sangre sentado en su auto, escuchando un disco de Van Morrison en repetición, hasta que, por suerte, la madre de Doug llegó a casa y lo encontró.

El maldito Van Morrison, ¿sabes?

Una canción, un comic, algo tonto, algo pequeño. De esa semilla puede surgir todo, lo juro por Dios.

Creo que lo último que diría... diría que, mira – si me contactaste para una respuesta, entonces tengo que alcanzarte e insistir en que la escuches. Porque significa, que, ¿me conoces? ¿Mi trabajo? Tu lees lo que escribo y piensas, bueno, diablos, si alguien supiera porque no debo terminar con mi vida, si alguien con vida está CALIFICADO PARA SALVARME, ¿es el tipo que hizo que Britney Spears golpeara a un oso? Bien-- bien, entonces, como ESE TIPO te digo: busca ayuda. Ahora, hoy, esta noche, cuando sea – obtén un teléfono y busca a un doctor que pueda tratar de ayudarte a sanar, que pueda tratar de devolver el color a tu mundo de nuevo, que pueda ayudarte para volver a cuidarte de nuevo. Todo lo que necesitas es esa pequeña cosa, esa partícula, ese pequeño grano de arena. La serie mundial, Los vengadores 2, el nuevo show de Tina Fey, el primer ejemplar de Pretty Deadly, una rebanada del mundo que jamás has visto, una bebida que ames, quién demonios amará a tu perro como tú lo haces si te vas, que tal si JJ Abrams lo logra en la nueva Star Wars, lo que sea que vayas a hacer en Halloween, ¿alguna vez has alimentado a un delfín con tu mano? Porque lo he hecho y te estoy diciendo que es ALGO QUE EXPERIMENTAR y oh Dios QUE MALDITA FUENTE USARÁ STARBUCKS EN LOS PORTA VASOS DE NAVIDAD ESTE AÑO – No me importa qué o cuan tonto sea, pero te prometo que en algún lado en tu vida está esa partícula de polvo que puede ayudarte a regresar al camino de nuevo. Eso es todo lo que se necesita. Una maldita partícula, a la deriva en tu cabeza.

Y porque lo preguntaste te estoy respondiendo, porque yo sé, hijo de puta, lo sé, lo conozco, conozco el agujero en el que estás porque yo estuve ahí y si te fijas lo suficiente aún puedes ver mis palabras en esas paredes, y si las ves por el tiempo suficiente, juro por Dios que están apuntando hacia arriba.

- Matt Fraction


Mensaje original (inglés): http://mattfraction.com/post/63999786236/sorry-to-put-this-on-you-but-i-have-an-honest

domingo, 12 de marzo de 2017

En este rincón del mundo




El pasado viernes, mientras veía un conocido sitio sobre películas en internet, di con una reseña que llamó mi atención: una película del estilo anime llegaba a México y además recibía 5 estrellas. Ingresé por mera curiosidad y pasando por alto el párrafo inicial, alcancé a leer “Una obra maestra”. En ese momento dejé de leer y decidí que quería verla sin saber nada más.

Llegando justo a tiempo a la sala, Suzu Urano, la protagonista de esta singular aventura se presentó con una pequeña y sincera frase: “Siempre me han dicho que soy una soñadora”. Y al igual que esa frase, esta película de animación presenta una propuesta sincera y un trabajo impecable, retratando ese pequeño rincón del mundo, tan necesitado de fe y esperanza para poder sobrevivir en medio de la terrible Segunda Guerra Mundial.


Ayer, mientras revisaba la cartelera de una conocida cadena de cines, no pude dar con la cinta. Pensando que quizá había tenido un lanzamiento limitado, decidí dejar el asunto ahí... hasta el día de hoy. Revisando la cartelera de otra conocida cadena, vi que “En este rincón del mundo” estaría presentándose a las 12:55 horas en un cine cercano; estando a las 12:50 horas a 20 minutos del lugar, sin pensarlo más decidí apartar mi lugar y esperando que el transporte fuese rápido (algo que no sucedió), esperé poder llegar a tiempo. Llegando a la 1:10 P.M. al cine, y pasando de inmediato a la sala, sonreí al ver que seguían los comerciales; curiosamente y a diferencia de otras ocasiones, aquí hubo un breve retraso de 2 minutos.

Nada más llegar a mi lugar y dejar mis cosas, la presentación comenzaría en segundos. Que suerte tuve; siento que por alguna razón, esa breve frase inicial, que sé que para algunos solo será eso, una frase, para mi hubiese cambiado mucho de la película. ¿Por qué? Porque puedes sentir que Suzu está charlando contigo; es una frase así de importante, capaz de generar un vínculo inicial con ella y su historia.

La película retrata su punto de vista, comenzando por una breve aventura cuando era niña, donde conoce a un personaje que, en un futuro, terminaría siendo muy importante para ella. Sin entrar en más detalles, es bastante curiosa la situación que se da aquí, por lo que en un momento pensé que el tono que tomaría la película sería más fantástico, algo que no sucedió.


Suzu es una gran artista, tiene la sensibilidad y capacidad de retratar su entorno de una manera muy singular y detallada. Es una persona muy trabajadora y con un pensamiento enfocado a mejorar constantemente. Es un tanto despistada, hecho que menciona en alguna ocasión, y que será presentado de diversos modos a lo largo de la cinta, desde graciosas ocurrencias hasta escenas llenas de mucha tensión. Ella da un gran valor a su familia, la cual involucra a su futura nueva familia y amigos que encontrará en un futuro próximo.

En un punto ella cambia de residencia, de su ciudad natal, Hiroshima, a la ciudad de Kure, con su esposo, un joven que trabaja en una base naval en Kure, con quien contrae matrimonio tras una petición hecha a sus padres. Ella misma, durante este proceso, no sabe que hacer. A pesar de ser una tradición, ella realmente no conoce a la persona con la que terminará uniendo su vida, por lo que decide tomar un tiempo para sí misma y alejarse un poco. Aceptando el matrimonio, y aún con muchas dudas, poco a poco irá conociendo a su esposo, en una relación de aprendizaje entre ambos. No recuerdo haber visto una situación así previamente, y quizá lo más cercano haya sido “Llena el vacío” (Fill The Void, drama Israelí, 2012), pero aquella película se presentaba en ocasiones de una forma bastante lúgubre.

Al parecer, a esta costumbre se le denomina “Miai” u “Omiai”, una tradición japonesa en la cual dos personas solteras son presentadas para considerar la posibilidad del matrimonio entre ellas. Ha sido hecha por siglos en Japón para lo que puede considerarse como “la oportunidad de conocerse con consideraciones más serias para el futuro” .


Viviendo una vida rodeada de dicha y buenos momentos, poco a poco la guerra causará estragos en la vida de Suzu y toda su familia. Esto trae como consecuencia, en primera instancia, la escasez de alimentos y aumento de precios, por lo que Suzu tendrá el reto de obtener la mayor cantidad posible de comida para la familia, rediseñar la ropa tradicional para situaciones de evacuación o participar en el diseño y creación de un refugio anti bombas. La mayor parte en estos momentos es bastante amable y divertida, sentí que estas escenas mostraban un lado positivo en sus vidas sin terminar pareciendo algo artificial. Las sensaciones que transmiten mediante el trabajo de voz (en mi caso, la cinta estaba en japonés, su idioma original) es creíble, y con cada situación que Suzu y compañía pasan, y con su muy original forma de reaccionar a estas, habrá risa asegurada.


En el climax de la película, las situaciones se complicarán mucho. Y ese es un punto que la cinta capta perfectamente: las consecuencias de la guerra y sus efectos colaterales. La pérdida de alguien con quien pudo compartirse una charla, una vida, o al menos una sonrisa y unas palabras: la tragedia de la pérdida humana en medio de una guerra. Cuando estos momentos llegan, a pesar (y gracias a) que son presentados sutilmente, golpean de una manera contundente; pueden dejarte pensando sobre lo terrible que una situación así puede ser, y al menos, puedo decir que en mi caso así fue. Especial mención para una escena que, sin contar con la animación general, y con apenas el uso de 2 colores y simples trazos, te acelera el corazón y te deja con una fuerte sensación de vacío y tristeza.

El “hubiera” se vuelve presente, la culpa se presenta con emociones perfectamente retratadas en los personajes y lo que hacen y dejan de hacer. Y es que así es como imagino que debe ser vivir en medio de una guerra; repentinamente saber que alguien ha dejado de estar contigo a partir de ese momento, y seguir por tu parte, considerando que la situación probablemente no cambiará pronto.


Llegado un momento, Suzu sufrirá una terrible crisis debido a un detonante que, al parecer, apenas causa una reacción en otras personas. El diálogo interno que se establece aquí es muy duro, en especial con el mensaje que quieren presentar: “nos hemos rendido ante la violencia”. Esta escena es muy fuerte: las palabras de una persona que ha sobrevivido hasta ahora a una guerra indescriptible, que ha sufrido terribles pérdidas, quizá incluso su propósito de vivir: una persona destruída y que necesita sanar.

Sin embargo, Suzu es una mujer muy fuerte: más allá del dolor que se presenta a lo largo de la película, el mensaje que dejó en mi es, que podemos decidir cómo enfrentar las adversidades, por más difíciles que estas sean. El perdón, la fe, la hermandad y la esperanza son temas que salen a relucir en el desenlace de esta gran historia. En aquellos que, al igual que Suzu, han sufrido de pérdidas, se encuentran repentinamente rostros conocidos: rostros de bondad e inocencia, que permiten recordarnos lo mejor de la humanidad y la importancia de la paz y la unidad.


La película cierra con un bello mensaje: la esperanza de que el día de mañana, sin importar los problemas que, personalmente o como parte de una comunidad puedas atravesar, el sol volverá a salir. En ese ciclo cambiante, el día de mañana, sin importar las cicatrices que estén contigo, podrás ser feliz. Un bello final, el perfecto cierre para esta gran historia, que más allá de todo, me ha permitido reflexionar sobre estos temas, y más allá de la guerra y sus consecuencias, la paz y esperanza que podemos traer a nosotros y aquellos que nos rodean: la decisión de creer en las personas.

Quiero cerrar con unas palabras extraídas del libro “El hombre en busca de sentido”, escrito por el doctor Viktor Frankl y al cual he hecho referencia algunas veces previamente; siento que pueden ayudarme a cerrar esta entrada con una gran y breve reflexión:

“Nuestra generación es realista, porque hemos conocido al hombre por lo que realmente es. Después de todo, el hombre es aquél que inventó las cámaras de gas en Auschwitz; sin embargo, también es ese ser que entró a esas cámaras con la frente en alto, con el Padre Nuestro o el Shema Yisrael en sus labios.”


Mil gracias por tomar tu tiempo para leer esta y quizá alguna entrada más que he presentado aquí. Espero que sea de tu agrado leer algunas de mis ocurrencias y pensamientos, y más allá de todo, que pueda ayudarte de algún modo con tu día a día del mismo modo que estas experiencias y muchas más me han ayudado a mi. Muchas gracias por obsequiarme algo tan valioso como lo es tu tiempo.

Enlaces de interés

martes, 7 de marzo de 2017

John Wick Capítulo 2: abriendo la caja de Pandora




En el año 2014, se nos presentó por primera ocasión al señor John Wick: un asesino con una elegancia y técnica impecables, que a diferencia de muchos otros personajes de acción aparecidos mayormente en la década de los ochentas y noventas, se muestra como un hombre vulnerable, atravesando un duelo por la pérdida de su esposa; todo esto dentro de una película con tintes de acción, thriller y neo noir, protagonizada por Keanu Reeves.

La película sin duda brindó un personaje refrescante al género: representado a través de sus acciones, muy al estilo de "Mad" Max (Mad Max Fury Road, 2015), John Wick es un “hombre enfocado, entregado y con mucha fuerza de voluntad”. Sus emociones salen a relucir en misiones de vida o muerte, y aún más, al enfrentar el dolor de la pérdida de, posiblemente, la única persona que amaba.

POSIBLES SPOILERS 

John Wick: Chapter 2 es dirigida por Chad Stahelski y escrita por Derek Kolstad, presenta las actuaciones de Keanu Reeves, Common, Laurence Fishburne, Riccardo Scamarcio, Ruby Rose, John Leguizamo y Ian McShane. Si gustas del género de la acción, esta es una recomendación que merece un vistazo, pero sé que debido a la violencia exagerada que se muestra aquí, esta cinta no será apta ni del gusto de todo el público. La película presenta un gran trabajo en todo sentido, desarrollándose días después de los eventos de la primer entrega.


Sinópsis: “En esta secuela del éxito de 2014, el legendario asesino John Wick se ve obligado a salir del retiro por un ex-asociado que planea obtener el control de un misterioso grupo internacional de asesinos. Obligado a ayudarlo por un juramento de sangre, John emprende un viaje a Roma lleno de adrenalina estremecedora para pelear contra los asesinos más peligrosos del mundo.”



Las coreografías que se presentan siguen siendo lo más apegadas a la realidad en la medida posible. Regresan personajes de la entrega previa, y se presentan nuevos personajes, con un carisma particular que cada uno de ellos emana. La parte musical está cubierta con una banda sonora que refleja la energía de los personajes y las situaciones de las que se ven rodeados; especialmente de mi gusto, fueron “John Wick Mode” y “Plastic Heart”; brindan de una capa más de profundidad a las escenas donde se presentan, dandole vida al ambiente que rodean.



La parte visual presenta escenarios diferentes, pero que mantienen una cohesión para mostrarse dentro del mismo universo que vimos en la película anterior y a su vez, continuar con su expansión. La “sala de la percepción” mostrada es más que interesante y demuestra un buen reto que el equipo enfrentó, combinando momentos de acción y las posibilidades que un lugar así brinda para las escenas de acción; tuve un pequeño recuerdo de Batman: The Killing Joke al observar esta escena.




La misión en Roma es una de las mejores escenas de acción que he visto en mucho tiempo, y se nos presenta un John Wick a la altura de la misión, con una energía que parece inagotable. La coreografía con armas de fuego fue realmente cuidada y es notorio el gran trabajo que se dedicó para hacer de esta parte algo totalmente impresionante. La música, interpretada de una manera excelsa en medio de un concierto, sin duda alguna ayuda a aumentar la emoción y tensión, con interacciones entre los personajes donde estas llegan al límite, incluso con un par de palabras intercambiadas y una breve mirada que parece eterna. La coreografía mano a mano también es contundente, puede sentirse cada golpe con una fuerza impactante; aunque no es la única parte donde esta es usada, sí es donde causa un mayor impacto, debido a la situación por la que esta pelea se desarrolla. Creo que es más que notorio que esta ha sido mi escena favorita en la película por la combinación de elementos que se presenta; he hablado únicamente de la acción, pero hay un diálogo entre dos personajes clave que entrega la parte emocional que es la perfecta cereza del pastel.

Quiero dejar en claro que todos estos aspectos se mantienen muy en alto a lo largo de la película, pero es sin duda en esta gran escena donde la combinación de estos factores brilla de una manera especial.

John sigue recargando sus armas en cámara, lo cual, desde su primer aventura cinematográfica, fue apreciado por varios seguidores del género. Hay algunos videos en la red donde puede observarse el entrenamiento que Keanu Reeves realizó previo a la filmación; no pude notar diferencia alguna entre este entrenamiento y las películas. No solo como John Wick, también por sí mismo, la entrega y dedicación de Keanu es más que notable, al brindar un personaje con un desempeño excelso, establecido con bases dentro de la realidad, quizá un poco exageradas, pero factibles después de todo.



Y bien, después del apartado técnico, creo que hay algunos temas interesantes que la cinta propone, algunos quizá más sutiles que otros.

Vemos nuevamente a John Wick como un hombre que no ha podido afrontar el duelo por la pérdida de su esposa. Siendo arrebatados de sus manos en la entrega anterior, un recuerdo y un pequeño cachorro que evocaban en ellos la memoria de Helen Wick, John regresó a la escena por un deseo de venganza nacido a partir del amor que sigue teniendo por ella.




Esto será más que evidente al ver el objeto que John recupera nada más comenzar este segundo capítulo: algo muy preciado para él, especialmente considerando la situación que atraviesa. Como mencioné previamente, son las acciones de John las que hablan completamente por él. Y es que, al estar solo, en paz, no puedo mas que pensar en ese alguien que se ha ido repentinamente de su lado, sin pronunciar siquiera una oración. “Nunca desperdicia una palabra”.



Con respecto a los asesinos maestros y los señores del crimen, se nos muestra un espectro más amplio de miembros repartidos a lo largo del mundo, enfocados principalmente en Nueva York (donde se desarrolló también la entrega anterior) y Roma. Santino D'Antonio y su asesina personal, Ares, Gianna D'Antonio y su guardaespaldas, Cassian, el rey de Bowery interpretado por Laurence Fishburne, Julius, nuevo personaje, como el administrador del Hotel Continental romano, o el siempre elegante Winston, dueño del Continental y administrador de la sede en Nueva York, interpretado por Ian McShane: la expansión de esta red aumenta a niveles considerables y vemos que va más allá de lo presentado en la primera cinta.




“Apuñalaste al diablo por la espalda”. El tema de la venganza se vuelve el enfoque nuevamente en esta secuela; parecerá ridículo que todo lo que se haya generado en la primera cinta fuese debido a un auto y un pequeño cachorro; sin embargo, el señor Wick parece ser una persona simple emocionalmente hablando, de lo que podría parecer en un inicio. En estos dos objetos yacen memorias importantes para John, lo único a lo cual puede aferrarse en estos momentos de luto donde necesita consuelo y aparentemente, no cuenta con alguien que pueda ayudarle. Arrebatar algo así a un hombre destruido termina siendo fatal para los responsables. La convicción y atención que dedicaba a su esposa y a sí mismo ahora están enfocadas a cumplir con una misión personal. Y las consecuencias nunca son agradables para ninguna de las partes.




Una situación curiosa es que, en ciertos momentos, cuando los civiles ven la acción, los golpes, las armas o la sangre brotando, parecen no reaccionar y tomarlo con total indiferencia. ¿Es esto realmente así? ¿La gente en este universo no muestra empatía alguna por lo que ocurre en su entorno? La respuesta que había imaginado iba por esta ruta, sin embargo, e  incluso si la pregunta no logra responderse de un modo concreto hacia el final de la película, se abre una posibilidad bastante grave e ingeniosa para el desarrollo de la historia y su expansión, que terminaría explicando este comportamiento tan inusual. Curioso que algo tan pequeño probablemente esconda una idea mucho más grande detrás, que de ser desarrollada de una manera adecuada, traerá mucho material para el futuro de este universo.



“¿Crees que no puedes morir?”. Jonathan Wick, personalmente, me parece el tipo de personaje que no subestima a la gente con la que se enfrenta. Parece tomarse en serio sus misiones desde el inicio y no se confía de sus habilidades, a pesar de que están en un límite impresionante. Es más notorio al ver su desenvolvimiento en las misiones, su enfoque y entrega son totales, y con la impresionante fuerza de voluntad que tiene, pienso que John conoce mejor que nadie la fragilidad de la que es dueño, y que en cualquier momento su vida puede terminar; no se permite subestimar a otros, ni sobreestimar sus capacidades, y siempre hace gala de todas sus habilidades en La misión que, cualquier día, podría convertirse en la última lucha que pueda librar. Es notable que este asesino maestro haya decidido dejar todo atrás por un momento, y creo que demuestra la gran prioridad y el gran amor que Helen fue para John desde siempre.



Los minutos finales evocan ansiedad, intriga y pánico, en un incierto vistazo hacia adelante para este mundo tan particular, donde se ha abierto la caja de Pandora y esta ya no podrá cerrarse; se ha desatado un futuro sombrío para un universo alimentado con acción inteligentemente planteada, estilizada y cargada de violencia, para esta historia que se arriesga en presentar un relato ficticio, totalmente lleno de emoción y adrenalina.


Brevemente resumido en una sola pregunta, magníficamente planteada por Winston:

¿Qué has hecho, John?