domingo, 19 de febrero de 2017

Reflexionando


Bien, creo que escribir esto me ayudará a reafirmar lo que aprendí en este par de días recientes. He pensado en muchas cosas y al final la situación donde estoy no es la mejor, siendo totalmente sincero conmigo. Lo peor es que sabía que podía terminar convirtiéndose en un problema mayor en caso de no dedicarle el tiempo que merecía.

No es un problema sin solución, así que por ese lado, estoy consciente de que puedo cambiar la situación a una más favorable. No es algo sencillo para mi, pero creo que merecerá la pena el esfuerzo al final. El detalle era aceptar que tenía un problema creciente gritándome cara a cara.

Supongo que muchos igual que yo podrían estar pasando por la misma situación. O habrán pasado por ella. No es ajeno que uno tenga problemas de vez en cuando, es algo muy natural y al final nos forja o nos ayuda a recordar quiénes somos. Supongo que este problema terminó resonando mucho por el conflicto que causó con mis ideales y convicciones. Al menos es un buen problema qué resolver, incluso si me mantuvo tan confundido por tanto tiempo

Y es curioso que realmente, esta ocasión incluso haya tratado de buscar a alguien que pudiese orientarme al respecto, incluso cuando sabía exactamente que este problema tenía que resolverlo por mi cuenta totalmente... pero me da gusto saber que aquella mentora, aquel mentor que buscaba, siempre ha estado aquí. Con varios rostros y nombres, incluso en la forma de personajes ficticios con tanta sabiduría y corazón, me doy cuenta de que ellas y ellos son quienes me han ayudado cuando busco orientación y reflexión. Algo tan sencillo como una charla puede realmente ser capaz de ayudarte a recordar por qué estás dispuesto a dedicar tu esfuerzo con convicción.

Me sorprende que una acción, por demás mecanizada y "cliché" que fue, fuera una de las motivantes de tantas dudas, pero siendo sincero, creo que realmente solo fue la cereza del pastel para darme cuenta de que algo andaba mal y solo iba apilando hoja tras hoja hasta que la torre se derrumbó. Y quedó más claro al hablarlo; había muchos más hojas arriba que había pasado por alto y ahora me doy cuenta de que pueden ayudarme, a su modo, para seguir trabajando y no conformarme con la situación actual. Las cosas pueden mejorar para todos nosotros por más oscuro que vi el panorama. Supongo que ahora puedo ver el problema por lo que es en vez de engrandecerlo más y más.

Ahora sé que debo aprender y seguir trabajando aún más para poder caminar en la ruta que busco para mi. Espero que al final esto dé frutos, e incluso si no es así, no puedo dejar de dar mi mayor esfuerzo por algo en lo que tanto creo.

Mentoras, mentores: mil gracias por su confianza, por su tiempo, por escucharme y por sus palabras: me han ayudado a volver a encontrar un mejor equilibrio y recordar que esta situación puede cambiar con un poco más de trabajo y esfuerzo. E incluso cuando quizá ustedes puedan encontrarse en una situación similar, espero pueda estar ahí para apoyarles y recordarles que estamos en la condición de cambiar esto, y quizá, ser un poco mejores, del modo que ustedes lo hicieron conmigo. Ojalá y sea con acciones.

No me queda más que practicar y trabajar un poco más; quizá, con suerte y muchísimo esfuerzo, mañana daré un paso más en ese camino que, al final, no tiene un final.


No hay comentarios:

Publicar un comentario