domingo, 30 de abril de 2017

Guardianes de la Galaxia Vol. 2



Las películas de superhéroes de años recientes me han parecido generalmente buenas. Algunas mejores que otras, pero sin embargo, son contadas aquellas que han dejado en mi una sensación especial. Usualmente, hoy en día recurren mucho más a forjar su universo y la mayor novedad terminan siendo cameos o guiños a las siguientes producciones, junto con las peleas masivas que ocurren en cada película. 

Guardianes de la Galaxia Vol. 2 presenta una increíble historia, con personajes carismáticos y capaces de formar una buena conexión entre ellos, incluso si sus personalidades terminan por chocar muchas veces. ¿Pero que hace al volumen 2 algo tan especial para mi? Una narrativa más humana, donde lo más importante termina siendo el recordar y descubrir que aquella familia que quizá no siempre vemos, siempre ha estado con nosotros.

SPOILERS ADELANTE; RECOMIENDO TOTALMENTE QUE VEAS LA PELÍCULA ANTES DE CONTINUAR

Dirigida por James Gunn, y protagonizada por un elenco que incluye a Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista, Vin Diesel, Bradley Cooper, Michael Rooker, Karen Gillian, Pom Klementieff y Kurt Russell, los Guardianes de la Galaxia están de vuelta en una aventura que, en cuanto a su desarrollo, se encuentra más contenida con respecto a su antecesora (no así con las consecuencias de la trama), un cambio que le ayuda a tomar un rumbo más personal, el cual a mi parecer es perfecto para esta secuela.

Sinópsis: “Ambientada en el nuevo contexto sonoro de “Awesome Mixtape #2”, GUARDIANES DE LA GALAXIA VOL. 2, de Marvel, continúa las aventuras del equipo en su travesía por los confines del cosmos. Los Guardianes deberán luchar para mantener unida a su nueva familia mientras intentan resolver el misterio del verdadero linaje de Peter Quill. Viejos rivales se convertirán en nuevos aliados y los personajes favoritos de los cómics clásicos acudirán en ayuda de nuestros héroes a medida que el Universo Cinematográfico de Marvel continúa expandiéndose.”


Durante la primera película de este singular grupo, Peter Quill/Star-Lord hace una declaración para todo el grupo. Él ve a todos como un grupo de perdedores... en el sentido de que todos y cada uno de ellos había perdido algo. Hay algo muy curioso e interesante con estos personajes para mi, terminan por tener una forma de ver las cosas muy honesta y a la vez no muy alentadora sobre sí mismos, que termina por darles una personalidad muy carismática e interesante, incluso entre ellos. Recuerdo que después de esa breve declaración, el equipo decidío tomar la oportunidad de luchar para detener una amenaza latente en camino, incluso si esto significaba perder la vida en esa pelea.

A pesar de ser un grupo relativamente nuevo de héroes, los guardianes ganaron una gran base de seguidores, lo cual también hizo posible que esta secuela pudiese ser realizada. Y aunque preferí siempre evitar los avances lanzados, llegué a ver algunos, mayormente como previos en el cine.

Parecía que sería una aventura que continuaría con aquello que hizo de la primera parte una gran película: una increíble banda sonora (recomendada totalmente), luchas intergalácticas de magnitud épica, los personajes que ya conocimos entonces, humor y en general, buenas escenas de acción. Y tal cual, eso es lo que recibes con esta secuela. Más un par de cosas que, de haber visto en los avances, me habría hecho interesarme más desde un inicio en esta película: la interacción entre los personajes. Los avances que vi se enfocaban mayormente en las escenas de acción, pero es comprensible que este sea un punto vital para Marvel Studios.


Y comenzamos con una pelea, donde el enfoque principal son los pasos de baile de Baby Groot: bienvenido a los Guardianes de la Galaxia. Un grupo particular de superhéroes que suele variar de otros grupos vistos recientemente en la pantalla grande, más no por eso son un mal grupo, sino todo lo contrario: terminan por darle un gran respiro a las cosas y por darle una gran fuerza al desarrollo de su historia.

Star-Lord sigue preguntándose sobre su padre biológico. Gamora tendrá que lidiar con el daño que causó a su hermana, Nebula, obligada por su “padre”, con tal de poder sobrevivir un día más. Drax trata de seguir adelante a pesar del dolor de haber perdido a su familia biológica, pero con una sonrisa siempre. Rocket toma decisiones cuestionables con el equipo, incluso si sus intenciones parecen ir más allá y busca el bienestar de su nueva familia, por miedo a perderlos en algún momento. Y Baby Groot: un pequeño infante creciendo una vez más, literalmente hablando.
 
 
Los problemas que se dan dentro del equipo parecen ser más personales entre sus integrantes, y no con todo el equipo. El eje parece enfocarse en Star-Lord con Gamora y Star-Lord con Rocket. A pesar del gran guerrero que Drax es, parece llevar una vida en paz, quizá como una forma de avanzar después de la tragedia que vivió al perder a su familia. Sobre Baby Groot creo que no hay mucho que decir, más allá de que sigue creciendo y tratando de ayudar a sus amigos en la medida que le es posible. Incluso si es una “ramita” muy inocente, sigue al tanto de que sus amigos estén siempre bien, especialmente con Rocket, mostrado en un momento donde se encuentra en una situación sin escape y la única posibilidad de ayuda viene de una amenaza segura.

Esa amenaza viene dada por Nebula, buscando venganza contra su hermana, Gamora, por todo el daño que le causó cuando estuvieron bajo la vigilancia de Thanos. Ese remordimiento y rencor que tiene hacia Gamora es bastante bien retratado, buscando acabar con ella en un par de ocasiones. Esta relación es realmente muy peculiar, pero a pesar de esto, ambas hermanas buscarán el perdón y la reconciliación, incluso si los caminos que han tomado son una divergencia total.

Después de una de sus travesías, y siendo los más buscados por una raza conocida como los Soberanos, Star-Lord y compañía terminan estrellando su nave en su escape. Poco tiempo después, Ego, padre biológico de Peter, terminaría por encontrarse con ellos y los invitaría a su propio planeta. Ego es un ser “Celestial”: una especie de dios, por así decirlo, o “un dios pequeño” en sus palabras. Así, Ego buscará que Peter pueda ayudarlo (incluso si tiene que valerse de hipnosis) a cumplir con su propósito de vida: hacer que miles de planetas se vuelvan una extensión de él por medio del poder que Peter, su hijo, heredó.


Como tal, Ego no es un villano convencional, lo cual me parece que es un gran acierto, más aún cuando cuentan con un actor como Kurt Russell para brindar un giro dramático en las consecuencias de sus intenciones, y pasar de un minuto a otro de ser una figura paterna a una amenaza para los guardianes. El cambio no termina por parecer descabellado a mi parecer, incluso puedo imaginarlo manteniendo la misma personalidad en ambas situaciones, volviéndose únicamente más agresivo después de ser atacado por Quill, por lo que en vez de mostrarnos dos facetas de un mismo personaje, se presenta una extensión creíble del mismo.

Yondu me pareció increíble. Él y Rocket, a mi parecer, son los mejores personajes en esta secuela. A pesar de que en general todas las actuaciones fueron buenas, creo que las acciones que ellos dos en particular toman, terminan por transmitir con fuerza el mensaje de la película. Esto se remarca cuando vemos que ambos personajes terminan siendo más similares de lo que hubiésemos pensado en un inicio: la inseguridad y el miedo de un pasado que jamás en su vida hubiesen deseado, una dura supervivencia y el vivir con esas consecuencias, sin importar el causante de ellas. Y sin importar esto, van en una misión donde al regreso no es seguro, haciendo parecer que rescatarán a su familia por un propósito egoísta cuando realmente lo hacen por el amor y cuidado que tienen por ellos.

 
Quizá suene un poco cursi, pero creo que esta película retrata muy bien la parte de honrar a nuestra familia, y no habla en particular del sentido biológico. Las ideas de Quill por su padre biológico terminarían por ser arriesgadas, al tener una versión idealizada y mucho más noble de aquel hombre que podría ser el causante de un daño terrible en toda la galaxia. Pero por otro lado...

Por otro lado, Peter se daría cuenta de que ya había encontrado a su familia. No únicamente sus amigos, si no también un padre nada convencional, ladrón de tesoros y capaz de asustarle por mera diversión, pero con un gran cariño hacia aquél chico que decidió criar, esperando con esto salvar su vida y redimirse por todo el daño que había ocasionado a tantas personas, mucho tiempo atrás.

Voy a recordar con mucho cariño los minutos finales de esta película. Un verdadero homenaje, un gran final lleno de color y esperanza, honrando las pérdidas y descubriendo, recordando, que quizá aquella familia que a veces no podemos ver, siempre ha estado con nosotros. Es el final más perfecto y esperanzador que he visto en un largo tiempo para las películas de este género. Y no pudo ser mejor.

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