lunes, 5 de diciembre de 2016

Luces brillantes, aún en la muerte


Notablemente, una de las misiones más difíciles en la saga Metal Gear Solid, para un servidor, se hace presente en la misión 43 de "The Phantom Pain": Luces brillantes, aún en la muerte. Su dificultad, sin embargo, radica en la carga física y emocional experimentada por Venom Snake, protagonista principal del juego, así como para la persona que toma su rol, en una breve pero terrible tragedia. ¿La venganza se vuelve la única opción?

Antecedentes: el dolor fantasma

Lanzado en el año 2015, "Metal Gear Solid V: The Phantom Pain" es la más reciente y última colaboración realizada entre Konami y Kojima Productions, con Hideo Kojima como director del título.



El videojuego tuvo una recepción mayormente positiva con respecto a su apartado técnico; sin embargo, también recibió críticas con respecto a ciertos elementos de la historia, tal como que su protagonista no hablaba durante la mayor parte del juego (con excepción de las cintas de audio que obteníamos a lo largo del juego), y que este no fuese terminado en su totalidad (con el capítulo "Reino de las moscas" únicamente mostrado como un concepto adicional).

Personalmente, aprecio mucho mi experiencia con el título; a pesar de dejar en ocasiones, más preguntas que respuestas, su desarrollo fue de mi completo agrado; hay una variedad de temas y dilemas interesantes, especialmente vinculados con las palabras y el lenguaje como forma de destrucción, así como también una lucha por alcanzar la paz, no únicamente en escala global, sino personal.

Posibles spoilers a continuación; si estás jugando este título, recomiendo regreses una vez hayas atravesado esta misión, para no arruinar tu experiencia y poder compartir contigo otro punto de vista.

Todos ustedes son diamantes

Se nos presenta una emergencia en nuestra Base Madre. una infección ha causado muchas bajas en el equipo. A pesar de que un equipo de rescate fue enviado, no ha regresado de la plataforma en cuarentena. Aún con un equipo de respaldo listo para partir, Venom Snake (también conocido como Big Boss) decide encargarse de la misión personalmente. Miller, subcomandante de los Diamond Dogs, no está de acuerdo con nuestra idea.

- Iré solo.
- Boss, pero que estás... eso no es necesario.
- No podemos permitirnos perder a alguien más.
- ¡No tenemos idea de lo que está ocurriendo ahí dentro!
- Exacto. Cualquiera que siga con vida está en su punto de quiebre. Lo último que necesitamos es otra unidad de asalto. No puedo imaginar como reaccionarán.
- ... Bien. Primero, revisa cuanto se ha esparcido la infección. El rescate viene después - cuando sepamos la situación.



La tensión comienza incluso previo al despliegue de la misión. Además del momento previo, observamos a continuación capturas de video con la terrible situación actual en la base de cuarentena. A diferencia de otras misiones (donde podemos elegir armamento no letal para así reclutar a nuevos soldados), no tenemos la opción de elegir nuestro equipo, por lo que llevamos armas letales como único recurso.

A lo largo del juego, vemos que Venom da a sus camaradas un gran valor: los ve y los hace parte de su familia. Sabe que está luchando con ellos por un ideal mucho mayor cualquiera de ellos. Lucha para crear un mejor mañana para todos ellos, y para futuras generaciones. Muy similar a Solid Snake a partir en Metal Gear Solid 2, Venom lucha por conseguir paz y (en el caso de su persona) finalmente deshacerse del "demonio" que lleva consigo (imagen mostrada en esta entrega, cuando realizamos demasiadas acciones que perjudiquen a la humanidad y nuestro entorno, y que pueden culminar en la creación y despliegue de un arma nuclear.) Así pues, lo que Venom desea hacer es evitar más pérdidas e ir personalmente, para poder terminar con esta situación. No más sacrificios.

Adentrándonos en un ambiente de horror puro, comenzamos a investigar el lugar y ver nuestras opciones. Si alguna persona del equipo está infectada, lo único que podremos hacer es "terminar con su miseria". No hay cura para esta infección.



Recorriendo piso por piso de la plataforma, no podemos sino sentirnos horrorizados: a pesar de las fuertes escenas que presenciamos, la impotencia de no poder ayudar en lo absoluto ayuda a aumentar aún más la inmersión en la situación. No cabe duda de que el equipo sabía exactamente qué botones deseaba presionar. Especialmente porque al visitar nuestra base entre misiones, solíamos ver a nuestro equipo mientras seguía creciendo; la sola presencia de Big Boss aumentaba la fuerza de los Diamond Dogs, en sentido figurado y literal dentro del juego. 

La primera vez que jugué esta misión (y hasta hoy, solo ha sido esa vez), tomé un tiempo considerable para poder completarla. Conforme iba avanzando, la situación solo empeoraba y las consecuencias se tornaban aún más trágicas.


Una vez que descubrimos que nuestro equipo está totalmente infectado, tendremos que acabar con su sufrimiento. Y cual fuese nuestra conciencia en ese momento, escuchamos a miembros de Diamond Dogs, con todo tipo de argumentos para que puedan ayudarnos a explicar nuestras acciones ("Tienes que disparar, ¡no podemos dejarlos salir!, "¡Ese no es el Boss que conocí!", "¡Dispara Snake! ¡Si no lo haces, tendremos que incendiar el lugar!"). Y conforme vamos avanzando, poco a poco, nuestros soldados entienden la situación: saben que no hay más.

De pasar a la defensiva y atacarnos, poco a poco nos piden que acabemos con su sufrimiento. Y es en este momento que piensas que siempre hay otra opción. La ha habido antes, ¿por qué no ahora? Estamos en una (des)ilusión de indulto. Recientemente comencé a leer "El hombre en busca de sentido", por Viktor Frankl; sin embargo, el expone que este término se refiere a la esperanza de que un hombre pueda ser salvado de una amenaza en el último momento. En un futuro espero hablar más de este libro, pero para ejemplo práctico a día de hoy, esa fue mi experiencia en ese momento; experiencia que es capaz de evocar recuerdos de situaciones por las que quizás, la mayoría de nosotros ha pasado, donde esperamos que realmente las cosas no sucedan de un modo u otro, por el miedo y la amenaza que representan para nosotros, para nuestra familia, para algo por lo que tomamos importancia.

Finalmente, entre todos, encontramos a uno de nuestros hombres a salvo. Justo antes de salir... lo peor sucede. Está infectado. Y nos pide terminar por fin con todo esto.



A lo largo del juego, encontraremos una gran divergencia entre Venom Snake (el fantasma) y el "Big Boss" real; para Venom, su familia es lo más importante y es la razón principal de su lucha. Sin importar la hipnoterapia a la que fue sometido (esto es algo más complicado de explicar, pero la saga MGS tiene muchos detalles así), sus valores principales perduran; siendo un médico previo a todo esto, el mayor enfoque de Venom radica en ayudar a sus semejantes y su servicio a los demás. El demonio que perdura en él a través de los recuerdos de Big Boss se hace presente, en la forma que él se percibe a sí mismo: cubierto de sangre y con restos de metal que asemejan un cuerno, nada de lo que escuchó anteriormente puede ayudarle a encontrar la paz y el perdón que busca por lo que hizo a su familia: internamente, está destrozado.

Tras la cremación de nuestros camaradas, donde escuchamos nuevamente a nuestro equipo y sus puntos de vista ("Querían que dispararas", "¡Fue tu culpa! ¡Están muertos debido a ti!"), y sin importar esto, sabemos bien que lo que hicimos no fue lo correcto. Venom sigue culpándose por esta grave tragedia. Y justo antes de que las cenizas sean arrojadas al mar, pide que esperen un momento. Las arrojará él personalmente.

Pero... no puede hacerlo. Y es aquí que entra un monólogo interno, una breve charla con aquellos que se han ido y consigo mismo, la cual muestra, quizás un poco, quizás en su totalidad, la personalidad de Venom Snake.




No lanzaré su dolor al insensible mar.
Siempre estaré con ustedes.
Siembren sus raíces en mí.
No los dejaré terminar como cenizas.
Todos ustedes son diamantes.

Venom no reacciona motivado por la venganza. En carne propia, con su familia, ha mirado a los ojos, a las consecuencias de lo que la violencia sin sentido, la violencia causada por la venganza puede traer. Venom entonces decide terminar con este ciclo de una vez por todas (un ciclo que el verdadero Big Boss traería por un largo tiempo sin fin), y decide hablar con su familia. Les hace saber que su sacrificio no ha sido en vano y que mantendrá su esencia como diamantes: conservando la pureza de su lucha por la paz, con una gran fortaleza para seguir adelante, y con una belleza indescriptible.
Miller entonces cuestiona lo que sucederá a continuación:

- ¿No los enterraremos en el mar? ¿Entonces qué?
- Haremos diamantes de sus cenizas. Los llevaremos a la batalla con nosotros.
-... Una luz brillante, para nuestros hermanos en armas. Aún en la muerte...

- Somos Diamond Dogs

Kaz comprende entonces, que no deseamos tomar este suceso para causar más dolor y continuar el ciclo de venganza. La vida de nuestra familia no habrá terminado en vano. La luz que nos brindan aún en la muerte, nos servirá para seguir luchando por un ideal superior, sin importar que la victoria es muy improbable. El ideal de que podemos conseguir la paz en un mundo donde la guerra es el principal motor de todo.

Venom Snake fracasaría en su misión por conseguir la paz. Pero su lucha, de igual forma, no habrá sido en vano. Además del bien y unión que pudo lograr en su momento, años después, un clon directo de Big Boss, estaría luchando por los mismos ideales que Venom tuvo alguna vez. Y lograría tener éxito, con ayuda de viejos y nuevos conocidos, tras un largo periodo de tiempo. Una lucha nada fácil, con muchas pérdidas, pero con grandes logros.

Para terminar

Hoy en día, contamos con diversos medios de expresión capaces de transmitir ideas y pensamientos a diversas personas día a día. Creo en los videojuegos como una increíble forma de comunicación, además del entretenimiento que puedan brindar: nos volvemos parte de la historia que se nos comunica, y nuestras decisiones toman un peso mayor sobre dicha historia.

La dificultad radica cuando la situación en la que somos puestos nos hace cuestionarnos o recordar momentos difíciles de nuestro pasado. Sin embargo, y haciendo referencia a un gran crítico de cine, "No todos los videojuegos deben ser divertidos"; a pesar de los grandes momentos (incluidos algunos divertidos) que The Phantom Pain me brindó, momentos como la misión 43 me hacen recordar el gran potencial que los videojuegos tienen y explotan de maneras inimaginables.

Regresando al tema principal: la venganza no es la única opción. Venom optó por la opción más difícil de todas: optó por quebrar ese ciclo vicioso y usarlo como impulso para un trabajo más noble: seguir su lucha por la paz, con su familia; sin importar si están físicamente presentes, su legado permanece con nosotros, y así también, nos resta esperar que lo mejor de nuestro legado permanezca en un futuro con las siguientes generaciones, en una continua lucha por hacer de nuestro mundo un lugar mejor.

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