28 de Julio de 1914: la Primera Guerra Mundial da inicio, donde una cantidad de más de 70 millones de personal militar fue movilizado, en una de las más grandes guerras que nuestro mundo ha vivido.
En la
víspera de navidad 1914, un breve alto al fuego ocurrió entre
Alemania y Reino Unido, donde ambos bandos comenzaron por decorar sus
trincheras y entonaron villancicos. Poco después, fue en tierra de
nadie donde soldados, pero mucho más que eso, personas, llenas de
miedo y a la vez de esperanza, se unieron e intercambiaron regalos:
el más grande de todos, quizá, fue un breve pero valioso
momento de paz y hermandad, donde dolor y amor se hicieron presentes
entre personas que quizá, días atrás, no podían imaginarse llegar a
vivir ese momento. La navidad les otorgó uno de los momentos más
valiosos de sus vidas; eso es lo que me gusta pensar.
Deseaba
escribir algo para esta fecha tan especial; ¿una opinión de la
película Joyeux Noel, inspirada por la tregua de navidad de 1914?
¿Un pequeño relato imaginando lo que estarían pasando aquellas
personas en esos momentos? Pero por cuestiones de tiempo, en esta
ocasión solo quiero escribir en estas líneas la reflexión de un servidor acerca
de estas fechas. No significa que deje la posibilidad de escribir en un futuro sobre
las primeras dos ideas, espero tener la oportunidad de hacerlo.
Desde
hace un tiempo, pude apreciar las festividades desde otro punto de
vista, gracias en parte a Doug Walker (el famoso Crítico de la
Nostalgia, les recomiendo verlo), y su episodio “The Christmas
Tree”, además de otras circunstancias que quizá me ayudaron a
recibir su mensaje de una manera más sensible de la que hubiera
esperado. Dejo el video a continuación, pero si solo desean ver el mensaje que comento, pueden saltar directamente al minuto 22:06.
Doug
y su familia consideran estas fechas como algo más grande que todos
nosotros, como la celebración de la bondad que existe en el mundo:
la navidad es esfuerzo.
Y ese esfuerzo nace día a día; en las acciones que llevamos a cabo a lo largo de nuestra vida, el esfuerzo siempre está presente, en mayor o menor medida. Es en las pequeñas acciones especialmente donde ese esfuerzo es más visible: esforzarse por ser más paciente, por aprender a escuchar, por ser una mejor persona, esforzarse por seguir adelante incluso si la situación actual que vivimos no es la que desearíamos.
Es en
estas fechas donde algunos de nosotros quizá nos hemos preguntado
acerca del significado de la vida, esperando que algo o alguien nos
responda una pregunta tan vaga, pero a la vez, tan importante para
nosotros. Viktor Frankl, escritor de “El hombre en busca de
sentido”, desarrolló un proceso que culminó en la creaciónde la logoterapia,
considerada como la Tercera Escuela Vienesa de Psicología. Después
de Sigmund Freud con su enfoque en la búsqueda del placer y Alfred
Adler con su enfoque en la búsqueda del poder, Frankl se enfoca en
la búsqueda de significado.
Viktor Frankl expone
que no podemos evitar el sufrimiento pero podemos elegir como lidiar
con él. Así entonces, propone qué el motor principal que las
personas tenemos es la búsqueda de lo que aquello que encontramos
significante, tal como el mismo acto de vivir por si mismo.
Propone
también que, como personas, y aludiendo fuertemente a sus palabras, no debemos preguntar cuál es el significado de la vida, sino al
contrario, reconocer que la vida es quién nos pregunta por ese
significado, día a día, minuto tras minuto; cada uno de nosotros
somos cuestionados, y únicamente podemos responder a la vida al
responder por nuestra propia vida, valga la redundancia; solo podemos
responder siendo responsables, no mediante charlas y meditación,
sino mediante la acción y conducta correctas en las situaciones que
la vida nos pone constantemente, día tras día.
Y es
aquí donde relaciono el video de Doug y al hombre en busca de
sentido: el ser responsable con nuestra vida y nuestras decisiones no
es algo sencillo. Necesitamos de esfuerzo y temple para seguir
adelante, en medio de las dudas y el temor de aquello que no
conocemos o quizá no queremos enfrentar. Hacemos uso de nuestra
consciencia, con las herramientas que tenemos y con nuestro mayor
esfuerzo por seguir adelante.
Imagino
que en 1914, en aquella breve tregua, muchos de los hombres
presentes, endurecidos o destrozados por la misma guerra,
tuvieron un repentino cambio al poder estar frente a su "enemigo", una de las miles
de personas que pudo acabar con su vida; compartir un momento tan sagrado para él como es la
navidad, y quizá, por un minuto, reconocer en aquella persona a su familia, con un abrazo y un sincero “feliz navidad”.
Eso
no sería todo. La tregua permitiría que entonces pudiesen decir adiós
en una profunda despedida a los hermanos caídos, recuperados del
campo de batalla y enterrados en ceremonias donde el dolor, las
lágrimas y el respeto mutuo se hicieron presentes entre ambos
bandos.
Esta tregua duraría en muchos sectores, por un solo día. La navidad fue capaz de darle a las personas que lucharon en esta guerra un breve momento de paz. Es un símbolo tan fuerte que pudo detener a la muerte generada por el odio, incluso si fuese por un breve instante.
En
estas fechas, recuerda que tu sufrimiento no ha sido en vano, y al
contrario, tómalo como una prueba de tu fuerza. Que estas fechas
sirvan para ayudar a curar los lazos ratos y a mantener lazos
fuertes con tu familia. Nuestra familia no se
define únicamente por la sangre, sino por aquellas personas que
están con nosotros en los buenos y malos ratos de nuestra vida.
La
navidad dio un momento de paz, armonía y felicidad a miles de
hombres que quizá, en aquella fecha, pocas horas después, perderían
la vida . Sin importar tus creencias o religión, espero que en estas
fechas también celebres lo mejor de la humanidad, y celebres por la
oportunidad que tenemos de ser mejores el día de mañana.
Quizá
tu situación actual no sea la mejor, quizá tengas una
serie de preguntas que no pueden dejarte descansar y te agobian.
Quizá te preguntes cuál es el significado de tu vida y cuál es tu
propósito en esta. Espero puedas reflexionar y responder a la vida
misma estas preguntas, con tus acciones y tus elecciones. No olvides que
todos nos equivocamos, lo importante es aprender de esto y seguir
luchando por ser mejores día a día.
Por
último, quisiera terminar con un extracto del video de Doug, donde
realiza una pregunta muy especial a su madre:
- Y mamá... tengo una pregunta para ti,una pregunta que quería guardar para ti porque tú eres muy cariñosa y de gran corazón: hay mucha gente que no asocia la navidad con lo mejor de la gente, quizá no tienen muchos amigos o familia, quizá les guste estar solos, quizá lo asocien con una época mala por las cosas malas que pueden pasar en el mundo, aunque la navidad sea una linda época. Sé que tu sientes lo mismo que yo, pero ¿qué le dirías a la gente que no está pasando una buena navidad?
- Sabes, esta es una época del año en que puedes buscar a alguien más que se sienta solo o está pasando por un mal rato, y hacer algo bueno por ellos, porque cuando haces eso, te sientes menos solo dentro de ti también; es una época perfecta del año para hacer algo por alguien más y pensar en otros.
La madre de Doug se despidió de nosotros en este año. Pero su recuerdo y sus ideas viven en muchos de nosotros, en este pequeño y significativo obsequio que nos brindó, al igual que muchas mujeres y hombres que en 1914, y a lo largo de la historia de la humanidad, nos han brindado: mostrarnos los grandes actos de bondad que todos nosotros podemos lograr, incluso con una pequeña acción.
Feliz
navidad a todos, y reciban un fuerte abrazo de un servidor. Mil
gracias a todos por todo, que la navidad nos impulse a seguir
adelante, seguir creciendo y ser mejores de lo que podemos ser hoy y
siempre, con nuestra familia y con nosotros mismos. Los quiero, mil gracias.
- Néstor


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